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Es cierto que no hay que ser un genio para dilucidar que cualquier gran empresa (la que más o la que menos) suele echar mano de medidas poco éticas cuando quieren lograr sus objetivos. Ojo!! nadie es un santo, y aunque generalmente no transciendan estas “maniobras” poco éticas por puro desconocimiento, no quita que no sean un pan nuestro de cada día. Por supuesto no todas las empresas son iguales, ni todas tienen los mismos códigos éticos. Es decir, posiblemente sea muy complicado (o imposible) encontrar una gran empresa que tenga un código ético estricto… y más importante lo cumpla. Pero posiblemente dentro de lo malo hay malos y menos malos. En este caso, Facebook se ha lucido desde luego, y se ha llevado con ella la reputación con la empresa encargada de orquestarlo todo, Burson-Marsteller, una empresa experta en medios de comunicación.

 

La historia es cuanto menos graciosa:

Hace unos días, FaceBook decide emprender una campaña de desprestigio hacia Google, orientada especialmente en la res social de este (Buzz) y todo lo referente a ella, alegando graves problemas de seguridad de Google, problemas de privacidad e incluso como Google habría modificado estos últimos días sus licencias de uso que según FaceBook podrían ser hasta ilegales. Todo ello por supuesto es algo que se lleva en secreto dentro de FaceBook y que no tendría que haberse enterado nadie jamás. Hasta aquí perfecto.

FaceBook se pone en contacto por tanto con la empresa Burson-Marsteller, especialista en medios de comunicación, para que diera vida a dicha campaña de desprestigio. Lo que debía de hacer Burson-Marsteller era simple, vender la “noticia” a los medios de comunicación, bloggers y cualquier interesado en el tema, por supuesto sin importar si dicha noticia era cierta o no (que por cierto como después se explicará, no lo es). Como comencé este post, no creo que a estas alturas de la vida a nadie le extrañe que existan empresas que se encargan de realizar este tipo de campañas sin importar si las noticias son reales o no lo son… al igual que a los medios donde más tarde se publican, a los cuales les importa aun menos la veracidad de las noticias o las fuentes.

Todo esto tendría que haber terminado con que los medios de comunicación y otros sites famosos publicasen la noticia de que Google está engañando a sus usuarios, que si se había destapado el gran escándalo de Google sobre la privacidad y bla bla bla. Y creerme, de no haber sucedido lo que sucedió, posiblemente ya habríamos leído en supuestos periódicos rigurosos y sites famosos dicha noticia (la cual como he dicho era completamente falsa, aunque ello era secundario). El problema es que la historia no quedó aquí.

Burson-Marsteller además de ponerse en contacto con otros medios de comunicación se puso en contacto con la misma finalidad con al parecer un famoso blogger (yo la verdad no lo conocía) llamado Chris Soghoian. Burson-Marsteller le transmitía directamente la noticia que tenían y le instaban a que escribiese un buen artículo sobre ello, incluso dándole un poco el guión a escribir. De nuevo, hasta aquí es una práctica común en este tipo de negocios, y por supuesto si hay que pagar para que la noticia aparezca se paga. El problema es que el plan le salió por la culata a los chicos de Burson-Marsteller. Chris Soghoian contestó al eMail de B-M con lo siguiente:

“Who is paying for this? (not paying me, but paying you)”

Es decir, “Quien está pagando por esto? (Quien me paga a mí no, quien te está pagando a ti por el asunto)”. Con esto evidenciamos que por supuesto Chris Soghoian recibiría su cheque de la mano de B-M por su publicación (que como he dicho es una práctica habitual). Lo que no se sabe bien es el interés que podría tener Chris de conocer el cliente de B-M, posiblemente mera curiosidad, o quizás que como experto también en tecnología y seguridad vio indicios de que la supuesta noticia era falsa. John Mercurio, el chico de B-M que se puso en contacto con Chris responde de nuevo a este:

“Thanks for the prompt reply. I’m afraid I can’t disclose my client yet. But all the information included in this email is publicly available. Any interest in pursuing this?”

Es decir “Gracias por tu pronta respuesta. Lo siento pero no puedo revelar mi cliente aun. No obstante, toda la información incluida en este correo está disponible públicamente. ¿algún interés en perseguir esto?”. John Mercurio pensó que posiblemente las dudas de Chris venían a que la información que se le había dado tan solo podía venir de una filtración interna de Google, intentando de este modo “tranquilizar” a Chris Soghoian de que al ser una información totalmente pública el cliente podía ser cualquiera.

Chris Soghoian no obstante, al no terminar de sentirse a gusto con la respuesta de John Mercurio, no hace otra cosa que hacer público el correo INTEGRO que mantiene con este, incluyendo por supuesto el correo original que envía John a Chris detallando la importancia de la noticia. En el momento que Chris hace público dicho correo electrónico se dispara en la red la evidente sospecha de que la información sobre la noticia era falsa. ¿Por qué? Es simple, si es una filtración de alguien bien posicionado en Google por ejemplo, una noticia así tiene un gran peso!! puede ser mentira o puede ser verdad, pero al menos la fuente es creíble. En cambio, cuando la fuente se oculta es siempre una buena sospecha de que la información puede ser falsa, sobre todo cuando se analiza dicha información y se verifica que efectivamente es falsa. Hay que entender que aunque el anonimato suele ser en la prensa algo habitual, también lo es la rigurosa identificación de las fuentes.

En este momento, el “USA Today” y el “The Daily Beast” al encontrar que la información divulgada por Chris y B-M era cuanto menos sospechosa, y llegando por fin a desvelar que FaceBook había contratado a B-M para realizar dicha campaña de desprestigio. Por supuesto una vez que todo se hace público las reacciones son inmediatas:

  • FaceBook simplemente afirma que tenía dudas más que razonables y bien asentadas en que efectivamente Google estaba incurriendo en una grave falta de privacidad a sus usuarios. Y por supuesto reconoce que contrató a M-B aludiendo tan solo su intención de informar
  • Burson-Marsteller, por su parte, una vez FaceBook reconoce que les contrató, confirma que estaban inmersos en un proyectos para ellos. Aseguran que FaceBook solicitó que no se hiciese público su nombre (como fuente de la noticia) dado que toda la información suministrada a B-M era de índole pública. Así mismo han remarcado que es algo que va en contra totalmente con los códigos éticos de B-M, los cuales obligan siempre a dar a conocer la fuente original, para que de este modo el flujo de la noticia pueda ser siempre transparente, y por tanto dicho proyecto nunca se debió de tomar (por supuesto, esto habrá que creérselo o no). Lo cierto es que nadie ha sido despedido, y según se sabe tan solo se ha remitido a los implicados dentro de B-M a cursos sobre ética laboral y otros.
  • Google no obstante se ha abstenido de hacer cualquier tipo de comentarios, simplemente ha pedido tiempo para poder estudiar la solución y ver que medidas tomar frente este intento de FaceBook de ponerles en un buen aprieto.

 

Nosotros, lejos la mayoría de las grandes multinacionales que nombramos, no comprendemos a veces la importancia de este tipo de prácticas. Si a FaceBook le hubiese salido bien la jugada, ahora mismo la reputación de Google estaría posiblemente dañada, lo cual podría incurrir incluso en presiones a futuros y actuales casos abiertos judiciales sobre privacidad, repercusiones en bolsa… da igual que al día siguiente Google asegure que dicha información es falsa, puesto que un día antes dicha noticia aparece en todos los medios del mundo como cierta, a fin de cuentas que va a decir los portavoces de la misma empresa?

 

Desde mi punto de vista aquí los culpables son todos. FaceBook no tiene como ha demostrado ética ninguna en intentar derribar a un rival con dinero y mentiras bien camufladas. B-M por su parte, si tan importante eran sus principios y sus normas no basta con que digan que “Nunca debimos de aceptar el proyecto”, puesto a todo lo pasado es muy simple decirlo. Evidentemente para B-M, no debe de ser hasta cierto punto importante la veracidad de la noticia, dado que son meros intermediarios, pero al menos asegurarse de hacer bien su trabajo… y no lo hicieron. Por supuesto, y aunque en esta ocasión no se han visto involucrados estarían el resto de los medios de comunicación que habrían tomado de seguro la noticia de B-M como cierta, y habría sido igualmente culpables. Una noticia por sí misma no vale nada si no eres capaz de verificarla, y si no puedes hacerlo escribes un artículo de opinión si quieres, pero no das por buena la noticia simplemente porque otro lo diga. Es más, se suponen que son grandes empresas que disponen de expertos en todo tipo de materias y con recursos para comprobar que las noticias que les llegan son de echo ciertas o no. Se llama profesionalidad y rigurosidad.

Y por descontado de nuevo, mejor no opinar sobre FaceBook, que además son los menos adecuados para hablar sobre privacidad o seguridad frente a sus usuarios.

 

Una vez más, uno de los grandes en los días de hoy como pueda ser FB deja claro como ha llegado a serlo: Dinero, “mentiras” y difamación.