Share on Google+Share on FacebookTweet about this on Twitter

 

Prácticas de Marketing

Ethics-In-Maketing

No es la primera vez que escribo sobre las prácticas totalmente absurdas (en mi opinión) de Marketing de algunas empresas, ya sean las que realizan las empresas directamente sobre sus propios productos o las que realizan las diferentes empresas de Marketing existente que trabajan a su vez para terceras empresas.. En esta ocasión y aunque por desgracia no podamos decir que es lo que ocurre en la mayoría de los casos, no obstante, es para hacer ver que existen otros modelos de hacer Marketing que por suerte siguen otras empresas.

Me gustaría vivir en un mundo en el que sencillamente podría creerme algo por el mero echo de que otro lo diga o lo escriba, empezando por todo lo que yo pueda decir o escribir. El 99% del Marketing se basa en ello, y esto es un problema porque las estadísticas son en la mayoría de las veces interpretables, y la palabra escrita o dicha tiene tan solo el valor de aquel que las escribe o dice…  me encantaría poder confiar en lo que dice un señor que no conozco absolutamente de nada, como puedan ser editores de periódicos, actores, bloggers… incluso aquellos que puedan llamarse o considerarse gurús en alguna especialidad concreta. El problema es la sociedad consumista y absurda que tenemos hoy en día, que no solo intenta crear necesidades que no existen, sino que además su mayor éxito es el evitar que el cliente pueda sencillamente pensar, preguntarse, tener un mínimo de interés por las cosas, de conocimiento, de saber.

Por qué digo esto esto?? Volvamos al punto de partida.

El problema con el marketing en medios sociales como blogs, foros… incluso en periódicos o cualquier otro medio en el que no sean un ANUNCIO, es que se hace uso de una tercera persona por lo general para ACREDITAR dicho producto. Esto no tendría que suponer ningún tipo de problema siempre y cuando la independencia de opinión de dicha tercera persona fuese plena, e igualmente razonada. Pero si hay alguien que realmente crea esto, no vive en este mundo. Por desgracia la inmensa mayoría de dichas personas no son más que maniquíes que son usados para promocionar un producto, esto lo vemos a diario en todos los anuncios a fin de cuenta, cuando aparece un famoso anunciando cualquier producto. Pero hay una gran diferencia, INMENSA DIFERENCIA entre un anuncio y otros medios de comunicación.

Si vemos un anuncio en el que por ejemplo aparece nuestro querido Rafa Nadal anunciando una marca de colonia, la inmensa mayoría sabe de sobra que Nadal está cobrando posiblemente un buen monto de dinero por dicho anuncio, y que es muy posible incluso que no haga uso en su vida de dicha colonia. Esto de echo nos parece bien, a mi el primero, porque realmente no interpretamos tanto el echo de que Nadal use dicho producto, sino el ver una cara conocida que nos inspira cierta confianza, y evidentemente cobra por ello. Pero creéis que Nadal usaría una raqueta de tenis de la marca X si esa raqueta no le diese las prestaciones que él realmente necesita en cada partido??? Evidentemente no la usaría, aunque le ofrecieran montantes importantes de dinero.

En cambio, cuando esto lo aplicamos a un medio de comunicación como pueda ser un blog, un foro, un periódico… no nos topamos dicha “promoción” como “anuncios”, ni siquiera por regla general como meros artículos de opinión. En contra partida lo que encontramos es que dichos “anuncios” se camuflan de un modo ruin como noticias, titulares, actualidad… y lo peor de todo generalmente firmado dicho “artículo” por un redactor de dicho medio. Y sí, quiero decir con esto que al igual que los diarios nacionales como pueda ser el ABC, País, El Mundo… (el que prefiera el lector) no solo se politizan las noticias en función de la supuesta orientación política de cada diario, sino que también dependen de empresas que por atrás tienen otros fines comerciales y les interesan una buena crítica. Si esto sucede en los periódicos y otros medio de importancia… os puedo asegurar que en el mundo de las redes sociales es lo que podríamos llamar “tierra de nadie”, donde solo impera una cosa: El dinero, y si hay que mentir al lector se miente, y si tengo que poner mi nombre aunque sea una auténtica sandez lo que hay escrito a mi nombre, se hace, porque quien siempre impera es el señor €. ¿No me creéis? Seguid leyendo.

Como blogger, desde que hace ya algunos años “Alma Oscura” vio la luz, cada cierto tiempo ha venido siendo habitual el que ciertas compañías (algunas totalmente desconocidas para mi, otras bien conocidas) se hayan interesado en “promocionar” (por decirlo de algún modo) algún producto de ellos (o de terceros en casos de empresas de márketing), generalmente siempre relacionado, evidentemente, con el mundo tecnológico. Esto es realmente interesante porque como en la mayoría de las cosas, todo tiene diferentes puntos de vista… por un lado la visión del cliente, del consumidor… por otro la visión del vendedor y por otra la visión del promotor (que sería yo en este caso). Personalmente no me considero ni mucho menos como un comunicador de importancia, y de echo no me importa si lo que escribo lo lee una persona o lo leen dos. No gano absolutamente nada con ello, no hay publicidad, no hay patrocinadores detrás… es tan solo mi palabra, a veces opinión a veces datos contrastables. Digo esto porque si ya han sido muchas las empresas que se han puesto en contacto conmigo y no soy sino uno más… creerme que grandes portales y blogs/foros conocidos tienen casi siempre grandes patrocinadores y grandes empresas de marketing detrás empujándolos a todos. Esto es malo? Bueno… eso depende realmente de como actúen unos y otros.

Cada vez que cualquier empresa se ha puesto en contacto conmigo para solicitar la promoción de cualquier producto, la respuesta siempre ha sido exactamente la misma, y nunca ha sido necesario siquiera llegar a discutir un precio. Siempre les he contestado que estaría encantado en trabajar/colaborar con ellos, eso sí, siempre bajo 3 premisas muy sencillas, para mi indispensable:

 

1. Siempre que el producto de por sí me resulte interesante o digno de mención

Esto nunca ha solido ser un problema, a fin de cuenta aquí hablamos principalmente de tecnología de un modo u otro, así que los productos generalmente siempre han sido o software o hardware de cualquier índole (dispositivos, gadgets…). Para mi no obstante es importante, no cabría que escribiese aquí sobre sombreros o zapatos!! Ese no es mi mundo.

 

2. Poder conocer de primera mano el producto, no puedo sobre aquello que no conozco

Este suele ser el primer gran problema que suelen tener, y normalmente ya son muchos los que no logran pasar de esta “premisa”/condición. Para mi es obvio… cuando escribo creo que lo hago con un mínimo de pasión, de interés por lo que estoy escribiendo, porque me interesa como usuario, como cliente, como… cuando hablo de ciertos productos no lo hago desde el punto de vista sesgado de un vendedor, sino desde un punto de vista técnico, que he probado, que conozco, que he puesto del revés incluso muchas veces por pura diversión. Es por ello que puedo escribir sobre ciertas cosas. No vais a leer aquí sobre motores de coche… por interesante que pudiesen parecerme no entiendo de motores de coche quitando lo esencial. Quien soy yo entonces para poder hablar de ello??

Existe otro problema añadido a esto, para poder hablar sobre el producto X, en caso de no conocerlo ni haber tenido la suerte de tenerlo de modo alguno, la única forma de poder hacerlo es lógicamente con una muestra de dicho producto. Esto me gustaría que se entendiese, no se trata de exigir ni mucho menos que se me regale un dispositivo o una copia de software o… no entro en ese tipo de cuestiones, lo que tengo claro es que me es imposible escribir un artículo por ejemplo sobre el nuevo LG G3 si no tengo un LG G3. Es obvio.

Bueno pues como digo, ante esto las empresas optan por dos soluciones, y curiosamente todos optan el 90% por la misma. La primera pasa por enviar una muestra del producto con dicha finalidad, que realmente es la lógica. La segunda, y y a la que generalmente se acogen es, y no es broma, en ofrecerse voluntarios para escribir por tí el artículo… sí, sin más, a modo de que yo sólo tenga que publicarlo tal cual.

 

3. Total libertad de expresión, escribir lo que pienso realmente sobre ello, lo bueno, lo malo, lo regular…

Esto parece lógico… y lo sería para los potenciales clientes, pues lo que desearían sería leer eso, imparcialidad, opinión real e independiente. Pero esto que parece tan normal y tan lógico, para las empresas de márketing no lo es. Llegados a este punto, ninguna empresa a día de hoy que haya contactado directamente conmigo, excluyendo el caso de Parrot que detallaré más adelante, estuvieron de acuerdo con esta tercera premisa/condición.

Cumplir el primer y segundo punto no fue nunca demasiado problema, y aunque como digo algunas incluso insistían en darme que es lo que yo tendría que publicar, he de decir que tampoco ha sido lo normal. La mayoría estaba de acuerdo con promocionar productos de interés para mis lectores e incluso proporcionarme muestras de productos si fuese necesario para poder escribir sobre ellos… pero por alguna extraña razón a ninguno les gustaba la idea de poder escribir con con libertad me pareciese lo que me pareciese el producto. Es decir, para ellos tan solo cabe el “Siempre y cuando sea una crítica positiva”.

Pero es que así funciona la publicidad o el marketing. Yo te pago dinero para que promociones mi producto, pero no es como el caso de Nadal que expuse anteriormente, sino que yo lo que hago es pagarte dinero para que tú firmes un artículo con tu nombre que dice sobre mi producto exactamente lo que yo quiero que digas de él, ya sea porque yo mismo te he dado directamente lo que tienes que publicar o porque te he dicho que tienes que poner de él. Para mi eso no es publicidad, para mi eso es venderse. No voy a poner jamás mi nombre en algo que no haya escrito yo, y no solo que haya escrito yo, sino que sea mi opinión real sobre ello. Podré estar más equivocado o menos en lo que escriba, pero al menos puedo asegurar que es mi opinión real sobre ello, y siempre que pueda además explicando qué me llevó a pensar así.

 

Parrot

¿Que tiene que ver todo esto con Parrot? En realidad lo que debería de ser normal se convierte por desgracia en excepcional, en lo raro. Lo ideal sería que solo pudiese citar empresas o compañías concretas para criticar prácticas por ser lo extraño, pero en este caso tengo que citarlas por lo contrario, por aplaudir otro modo de hacer las cosas, que al ser la excepción, es por tanto digno de mención.

Como muchos de los lectores (y muuuchos en el mundo) no me son desconocidos los productos de Parrot la verdad, empezando como es natural por sus manos libres. Hace aproximadamente unos 2 meses más o menos recibí un correo en el que se me preguntaba, sin ningún tipo de condición o insinuación, probar alguno de sus productos. Tampoco es la primera vez que se me propone algo así, así que sencillamente por qué no después de todo, y se me solicitaba tan solo una dirección postal para el envío y mis datos personales como es natural. Unas semanas después recibía en mi casa el producto, acompañado previamente de un correo que llegó unos días antes que rezaba sencillamente que esperaban que el producto hubiese llegado, y que en la medida que pudiese compartiese con ellos mi experiencia para con el producto, y que evidentemente si así lo deseaba compartiese igualmente la experiencia en cualquier otro sitio, lugar, persona… pero de un modo realmente natural y sencillo, de nuevo sin insinuaciones de ningún tipo… y teniendo en cuenta como funcionan las cosas, por raro que parezca lo agradecí y mucho.

Lo primero que hice por cortesía y agradecimiento fue responderles directamente por mail verificándoles que el paquete había llegado, que agradecía por supuesto la oportunidad… pero que por encima de todo agradecía el modo de hacer las cosas, el no intentar comprar a nadie, el no presionar ni insinuar en modo alguno que el producto era enviado “previa condición” de escribir algo sobre él. De echo, sinceramente, no tengo del todo claro que supiesen siquiera de la existencia de mi blog. Es muy triste que detalles tan sencillos como estos que deberían de ser lo “normal”, se convierten en excepcionales por ser tan extraños y escasos. En el mismo correo les aseguré que de muy buen grado, en cuanto sacase un poco de tiempo escribiría una reseña en el blog comentando mi opinión sobre el producto y por supuesto les mandaría una copia de ello cuando fuese publicado.

Me respondieron al día siguiente agradeciendo mis palabras, y que estarían encantados en leer lo que pudiese escribir, y algo que personalmente creo es fundamental. Cito textualmente parte del correo:

 

“Nuestro objetivo es proporcionar a nuestros clientes con una retroalimentación honesta sobre nuestros productos y qué mejor manera de hacerlo que con los clientes reales dispuestos y motivados para descubrir nuestra empresa”

 

Conclusión

Y es como debería de ser. Un producto  fin de cuentas puede ser mejor o peor, pero solo se aprende de las carencias, de las críticas. No todas las críticas son malas, y las honestas además mejoran con los años los productos. Pero por encima de todo ello hay algo aun más importante, que es la confianza que te brinda una empresa. Si la Empresa A me insta a escribir sobre un producto de ella y me dice que ella me da el escrito, para mi la Empresa A y los productos que intenta promocionar pierden automáticamente todo el valor que puedan tener. No me merece absolutamente ninguna confianza. Si eso lo hacen conmigo, a caso no lo harán con tantos otros?? Cuantos blogs, foros, diarios… escriben sobre ellos cuando realmente lo que lees ha salido en muchas ocasiones directamente desde la misma empresa??

Es confianza. Tal vez el producto que me mandaron los chicos de Parrots no sea tan maravilloso como en otro caso habría intentado hacer ver otra empresa, pero al menos tengo la creencia y la confianza de que cuando lea cualquier reseña sobre Parrot, detrás hay alguien que honestamente puso lo que pensaba sobre ello, ya fuese bueno o malo. Que valor tiene?? Bien… jamás recomendaría un producto a nadie por el mero echo de que otro diga que es bueno, jamás recomendaría algo por verlo anunciar o porque leí una reseña positiva… porque de buena tinta sé que la gran mayoría está sesgado y manipulado. En cambio ahora mismo no tendría problema en recomendar, por ejemplo un producto de una empresa que da más valor a opiniones honestas que a otro tipo de prácticas.

La mayoría de los que me leen, sabréis que muchas veces he criticado a Apple por prácticas similares y peores a estas. El problema es que con ellas se pierde la confianza en la empresa. Es cierto que los productos de Apple no son tan malos como uno podría percibir a veces de mis letras, pero es que lo bueno que pueda tener queda sepultado ante la mierda (con perdón), que lo rodean, ante el sectarismo, ante el intentar confundir/engañar/tergiversar al usuario con tecnicismos que no comprenden, con palabras “cool”… todo eso hace que el producto se desvirtúe, porque en realidad dejan de estar vendiéndote un producto, lo que están haciendo es intentar venderte una idea, y una que además no existe. Es intentar convencer a base de acoso y derribo, comprando medios, confundiendo, tomando al usuario como ignorante… y eso es lo que hace que a la larga las personas, al menos con dos dedos de frente, pierdan todo tipo de confianza en dichas empresas.

Como consumidor, deseo que una empresa me pueda vender de forma decente un producto, quiero que me convenza con razones que puedo medir, que son objetivas, Y DE LAS QUE ME PUEDA FIAR. No quiero tecnicismos que no comprenda, no quiero datos sesgados u opiniones manipuladas. No quiero que cada año me cuenten una historia diferente y que se contradiga con la del año anterior. Quiero productos de empresas que les preocupe más sus productos que los de la competencia intentando compararlos diariamente para intentar convencer a unos pocos… Por que entonces, no me importa si el producto que me están vendiendo realmente es bueno… a lo mejor lo es, ojo, pero jamás me compensará.

Mi operador móvil es Pepephone. Ahora mismo tampoco es el más barato en España, hay ofertas mejores. Sí, comencé en Pepephone porque la oferta era muy muy atractiva realmente, por entonces la mejor con diferencia, pero a día de hoy lo que me retiene con ellos no tiene absolutamente nada que ver con lo que me ofertan o lo que pago a final de mes. Lo que me ata a ellos es un “contrato de confianza”. Me da hasta vergüenza decirlo, pero es increíble que a día de hoy sea la única compañía (y creo que he estado en todas) que no solo realmente se preocupa por el cliente, sino que hace algo que no hace nadie más: Se comportan como debería de comportarse cualquier empresa. En todos los años en los que he estado en otras compañías, jamás me ofrecieron nada que no fuese pagando o exigiendo un compromiso, jamás se disculparon de algún error y mucho menos me compensaron por ello. Tan solo se preocupaban de mí cuando realizaba potabilidad a otra compañía. Incluso cuando mejoraban sus tarifas tenía que llamar y previo pago aceptaban cambios de tarifas… Desde que estoy en Pepephone me han modificado 4 veces la tarifa a mejor y de forma totalmente automática, y la única vez que tuve que ponerme en contacto con ellos fue a raíz de un problema de mi banco, ni siquiera un problema de ellos ni mío… no solo me explicaron mejor que mi propio banco lo sucedido, sino que se hicieron cargo al momento de todo e incluso me aplicaron inmediatamente un 20% de descuento en concepto de molestias causadas… y como digo fue un error de mi banco. Cual es el resultado? Confianza, por absurdo que parezca siento que mis derechos como consumidor/cliente se cumplen y están protegidos.

Cada día que pasa, me importa muchísimo más las prácticas y las formas de hacer las cosas de las empresas que lo que ofertan realmente. Productos buenos y malos existirán siempre en todas las compañías, pero la ética y la moral que impera en ella no es algo que vaya o venga, es y debería de ser siempre una marca distinguible.

Gracias Parrot, Gracias Pepephone… y por supuesto gracias a todas aquellas ( aunque son una minoría) que aun creen que la mejor forma de fidelizar a un cliente o atraer a otros no es la mentira, no son las prácticas abusivas o aquellas que se basan en aprovecharse de la ignorancia de los usuarios ante ciertos aspectos. Gracias a todas aquellas que piensan que al final si escuchas al cliente y miras realmente por él de forma honesta, poniéndose en sus manos… A lo mejor nunca obtendrán los beneficios astronómicos de otras empresas que actúan de otro modo, pero al menos contarán con el respeto y el apoyo de muchos, que como yo, no tomamos un sí o u no sencillamente por que sí o por que no.

Un saludo amigos

 

Nota: Por si no hubiese quedado claro, tanto este como TODOS los demás artículos que hay en el blog, jamás han visto nunca un solo céntimo, al menos hasta la fecha, y puedo asegurar que si alguna vez existiese algún tipo de acuerdo económico con cualquier empresa, jamás prestaría mi nombre ni mi “Alma Oscura” a nada que no cumpliese con las tres premisas explicadas anteriormente.