Archivar por marzo, 2015

Drones

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Sinceramente, ¿quien no desea tener uno? Desde luego no por necesidad, pero si hay un “gadget” por excelencia estos días, posiblemente sea un Drone. Hace unos años prácticamente de ciencia ficción o solo al alcance de fuerzas del estado u organizaciones muy concretas. A día de hoy es cada vez más habitual verlos en cualquier sitio. Y es que los cuadricópteros, principalmente, han logrado abrirse paso a un bolsillo de “consumo asequible”.

 

¿QUE SON?

El concepto de “objeto” teledirigido no es ni mucho menos moderno, y lleva con nosotros más tiempo del que hondamos la tierra. Lo que ha ido cambiando, como todo, ha sido la evolución que han ido sufriendo todo lo relativo a la tecnología de “control remoto”. Si miramos un poco hacia atrás, creo que la mayoría de nosotros puede recordar anuncios y regalos de reyes en los que era muy común el coche radio-control. Por encima de aquellos coches que tantas horas de juegos nos dieron (como juguetes) estaban sus padres mayores, como podían ser los coches radio-control que funcionaban incluso con motores de explosión y no eléctricos… y por supuesto no hace falta hablar del increíble mundo del aeromodelismo, lo fascinante que era convertir alguna de aquellas joyas en un avión radiocontrol por medio de motores eléctricos y una radio… o si te lo podías permitir tu propio avión radio-control de turbina.

Los avances en electrónica han logrado la creación de servomotores altamente eficientes y cada vez más reducidos. Procesadores y microcontroladores actuales han abierto también un abanico sin fin a la capacidad de control, gestión y prestaciones a cualquier dispositivo. Esto sin duda ha cambiado totalmente el paradigma que podía existir en cualquier artefacto dirigido a distancia. Por supuesto podemos ver como “culmen” actual los Drones de Combate como pueda ser los famosos Predator o Reaper, pero no vamos a hablar de tecnología militar.

La diferencia básicamente entre un dispositivo teledirigido ‘convencional’ y un Drone, que puede confundirse, es que un Drone en cierto modo es inteligente, lo cual no quiere decir que no sea teledirigido. La definición formal es la de vehículo aéreo no tripulado, pero a día de hoy quizás yo extendería su uso de “aéreo”, y añadiría “inteligente”.

¿Que nos referimos como inteligencia en este caso?

Bien, si pensamos en los viejos aviones teledirigidos o incluso en los coches radiocontrol, todo era gobernado por una radio generalmente. Estas radios controlaban directamente cada uno de los diferentes servomotores/rotores, un canal para cada uno… si nuestro avión disponía de 5 servos requeríamos al menos una radio de 5 canales. Pero por lo general al final el dispositivo era controlado íntegramente por nuestra radio en su gran mayoría, el avión (en este caso) la electrónica que llevaba solía ser mínima, y prácticamente todo eran ejes, servos, baterías… y muy poco más.

Los Drone son mucho más que eso. Los drone a diferencia de los dispositivos teledirigidos convencionales están dotados de un interesante abanico de sensores, placas de control… que hacen que la propia navegación y pilotaje sea en realidad “asistido”, y no directo como sucedía antes. Esto no solo permite un control mucho más preciso, sino que el propio Drone es capaz de ejecutar tareas por sí mismo (o preprogramadas), como pueda ser desde estabilización automática, guiado automático por medio de GPS, corrección de posición debido a viento, mecanismos de seguridad como descenso controlado en caso de avería/batería… (en caso de que vuele)… etc etc etc.

Por versatilidad y uso, vamos a enfocar todo el artículo a los drones además más usados actualmente, quitando siempre el ámbito militar, que son sin duda alguna los conocidos como “Cuadricopteros” (En mi caso particular he usado de referencia el más pequeñito de mi familia, cortesía de Parrot, RollingSpider). No es necesario explicar el motivo de este nombre demasiado… básicamente son “helicópteros” que están propulsados por 4 rotores, lo que les otorga una gran estabilidad y facilidad de control, sin quitar que estéticamente son muy curiosos de ver. Además, por lo general se abandona las costosas radios convencionales (aunque suelen poder adaptarse), y se sustituyen por dispositivos digitales (móviles, tablets, plataformas de control) que realizan su control directamente por tecnologías inalámbricas de corto alcance como WIFI o Bluetooth o de largo alcance en sistemas más potentes por redes de datos móviles. Además en caso de redes de alta velocidad se permite por lo general transmisión de imagen en tiempo real cuando el Drone posee una cámara.

La introducción de estos Drone en el ámbito comercial (de forma amplia) posiblemente haya agradecérselo a Parrot, cuando en el CES del 2010 (como digo hace nada) anunció el que sería posiblemente el Drone más asequible y de consumo general que existiría, el Conocido Ar.Drone. Gracias a este primer lanzamiento los Drones encontraron cada vez más su hueco y quedó demostrado que los Drones podían ser objetos de consumo general, antes al alcance de tan solo unos pocos. A este lanzamiento se siguieron en poco tiempo otros tantos, como los también conocidos Phantom de Dji, aunque estos últimos con un enfoque más para el consumo empresarial que el particular.

 

¿COMO FUNCIONAN?

Pese a lo que pueda parecer, el funcionamiento básico de un Drone es muy sencillo. Su complejidad y su relativa aparición tan solo en los tiempos modernos radica sobre todo en la electrónica y los sensores actuales, pero no en lo concerniente a su “manejo”. La única propulsión que posee es por medio 4 rotores colocados en forma de X cada uno de ellos en una esquina, girando en el mismo sentido los que se encuentran sobre el mismo eje de la X y en sentido contrario los del otro eje… ya que si los 4 rotores girasen en el mismo sentido el Drone sería una peonza… de este modo el Drone en teoría debería de estar estabilizado.

Eso significa que absolutamente todos los movimientos que pueda realizar depende tan solo de dichos rotores. Con ellos el Drone es capaz de controlar su movimiento en los 3 ejes espaciales: Cabeceo, Alabeo y Giñada/Giro.

ejes.

Altitud

El más sencillo de todos los movimientos que puede realizar un cuadricóptero es lógicamente su altitud, la cual se varía sencillamente aumentando o disminuyendo la velocidad de los 4 rotores por igual. A más velocidad de estos el Drone tomará mayor altitud, y si se disminuye la gravedad lo tirará hacia abajo. Como hemos dicho el usuario no necesita conocer los pormenores de la Gravedad, el Drone calcula automáticamente la potencia necesaria tanto para mantenerlo estabilizado a una altura dada como para subirlo o bajarlo a una altitud definida. ¿Como? E aquí la maravilla de los sensores actuales miniaturizados.

El pequeño Drone que vemos en pantalla, a pesar de su tamaño, computa todo estos datos gracias tanto a un sensor ultrasónico que posee debajo de él (y mira siempre al suelo) y un sensor de presión interno (un barómetro). Hace unos años estos dispositivos serían totalmente imposible encontrarlos en algo que mide tan solo 14 centímetros y no llega a los 60 gramos, pero como ocurre en nuestros terminales móviles por ejemplo, lo que antes era sólo posible en grandes dispositivos a día de hoy pueden incorporarse sensores de gran precisión en cualquier lugar gracias a su reducido tamaño, reducido consumo y capacidad de cálculo de los procesadores y/o microncotroladores.

El sensor ultrasónico envía constantemente una onda hacia abajo, esta rebota contra lo primero que encuentra y es devuelta al Drone. Midiendo el tiempo de rebote (desde que es lanzada hasta que es devuelta) y conociendo la velocidad de propagación, el Drone tiene el primer indicador de Altitud respecto al objeto que tiene justo debajo.

Por otro lado, el sensor de presión obtiene datos constantes de esta, y como todo el mundo debería de saber, la presión atmosférica disminuye en función de la altitud. Por supuesto puede variar en función de cambios meteorológicos, pero gracias a el se puede obtener una segunda lectura.

El software interno hace el resto. Con los datos que otorgan los sensores, el Drone es capaz de determinar a que altura se encuentra, y en consecuencia saber no solo lo importante que pueda ser si el suelo está a 1n o a 50m, sino poder controlar valores como altitud máxima/mínima, altitud de “emergencia”, realizar descensos controlados autónomos… El usuario como tal no tiene que preocuparse por lo general de todo ello, tan solo ajustar los valores de pilotaje que desee, saber que si quiere que suba subirá y que si quiere bajar bajará, pero el software interno del Drone compensará posiblemente en determinados casos incluso las órdenes del propio usuario, a fin de sortear obstáculos por ejemplo, o para que bajar si él sabe que está en el suelo.

 

Giñada

Es el giro realizado sobre su eje vertical, y permite a un Drone de este tipo cambiar su horientación respecto al plano horizontal. Este movimiento es posible gracias a la distribución en X de sus rotores y su disposición en X girando los rotores de cada eje en sentido contrario. Hemos dicho que un cuadricóptero mantiene precisamente la estabilizada sobre su eje vertical porque sus rotores giran en sentidos contrarios 2 a 2, de modo que la velocidad angular de cada eje de la X se anula con la de los otros dos (suponiendo claro la misma velocidad en todos ellos). Pero que sucede si a los rotores de uno de los ejes de la X se les aumenta la velocidad pero se mantiene la velocidad de los otros dos?? Entonces la velocidad angular ya no está compensada, con lo que el Drone gira. Aumentar la potencia de los rotores de un eje hará que gire en un sentido, aumentar la potencia de los rotores del otro eje hará que gire en sentido contrario.

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Cabeceo y Alabeo

En el caso del cabeceo y el alabeo, ambos son controlados del mismo modo, ya que en realidad si supusiésemos que el Drone no tiene una “cabeza” y al estar constituido como está, el movimiento en sus dos ejes horizontales se realiza igual.

El control del Cabeceo/Alabeo se consigue gracias a aumentar la potencia de los rotores de un lado, disminuyendo la potencia del lado opuesto. Esto provoca como es natural que el lado al que se le aumente la potencia tire hacia arriba y hacia abajo el lado contrario. Dado que la potencia que se aumenta o disminuye en este caso son dos rotores cada uno de ellos de un eje diferente por igual, la velocidad angular sigue constante con lo que no hay cambio en la Giñada, yl cabeceo o alabeo es estable.

Al igual que en un Helicóptero, el Cabeceo la función que tendrá principalmente será hacer avanzar o retroceder al Drone. Si aumentamos la potencia en los rotores traseros y disminuimos la potencia de los rotores delanteros, el Drone pasará de estar horizontal frente al suelo ha estar inclinado, los rotores perderán la perpendicularidad respecto al suelo, desplazando el aire también hacia atrás y por tanto propulsando hacia delante nuestro Drone. Si el cabeceo se hace al revés, el Drone irá hacia atrás.

En el caso dele Alabeo ocurre exactamente igual. Si se aumenta la potencia de los rotores de un lateral y disminuye los del opuesto, el Drone se desplazará directamente hacia un lado, y al contrario en caso contrario. De este modo podemos controlar el desplazamiento del Drone en cualquiera de sus variantes.

Tanto el Cabeceo/Alabeo como la Giñada cuentan (en el caso de este Drone) la asistencia de otros 3 sensores a los que estamos más que acostumbrados en nuestros móviles. Un giroscopio, un acelerómetro y una cámara. Técnicamente hablando no es necesario su existencia para que un Drone funcione correctamente, pero los datos que aportan a este pueden ser usados no solo para una estabilidad mucho mayor y en consecuencia un mejor control, sino que nos permitirá poder configurar de antemano el Drone para que actúe dentro de unos parámetros concretos máximos y mínimos, como pueda ser la velocidad a la que se realiza el gio de giñada, la velocidad de avance/retroceso, la de desplazamiento lateral… incluso el ángulo de “ataque” (alabeo) máximo y mínimo que queremos “consentir”.

La cámara vertical que dispone (se puede ver en la imagen superior una pequeña apertura justo en la unicón de la X) tiene una función doble. Por un lado sirve efectivamente para tomar fotografías aéreas verticales que pueden transferirse, pero además el software del propio Drone usa capturas constantes de la vertical que compara unas con otras para conocer tanto el terreno, si hay obstáculos y también como método para conocer la velocidad de desplazamiento.

 

¿COMO SE MANEJAN?

Fundamentalmente encontramos 5 modos en los que podemos operar los Drones. A día de hoy se puede realizar por lo general con radios externas en caso de radiofrecuencia convencional, pero cada vez es más normal el uso de aplicaciones móviles para su total control.

  • Radiofrecuencia Convencional
  • Redes Datos Móviles
  • WIFI
  • Bluetooth
  • Programado

 

Radiofrecuencia

 El control por radiofrecuencia convencional no ha dejado de existir. Tiene la gran ventaja de poseer un gran alcance. Pero como todas las tecnologías de transmisión de datos, a mas alcance el ancho de banda es menor. Sí, con una radio convencional podríamos manejar un Drone a un kilómetro de distancia y mandarle cualquier tipo de órdenes, y esto tiene mucha utilidad, pero sobre todo en vuelos más… “autónomos”. Este tipo de manejo es usado sobre todo en ámbitos comerciales/empresariales en los que se dota al Drone con una videocámara que por lo general grava en la verticalidad, y el usuario puede activar o desactivar a voluntad tanto la toma de fotografías aéreas como de vídeo. Una vez en tierra dichos vídeos o imágenes pueden extraerse con facilidad.

La principal y única ventaja suele ser el gran alcance que puede tener el Drone, 1 kilómetro, 2… lo suficiente para realizar auténticas panorámicas o vídeos en ubicaciones imposibles. La desventaja es que este tipo de vuelo no goza de las asombrosas cualidades que podemos obtener cuando lo manejamos con tecnologías de alta velocidad de transmisión de datos como veremos ahora, y por otro lado las Radios son caras, pueden llegar a costar incluso más que el propio Drone.

 

Redes de Datos Móviles

Con la expansión de las redes de datos de alta velocidad (HDSP+, LTE..) podemos transmitir datos a una velocidad decente prácticamente desde cualquier parte del mundo.

Se han hecho experimentos usando el control mediante redes de datos móviles, y funcionan bastante bien, aunque tienen sus problemas. Las redes móviles actuales nos otorgan una velocidad de transmisión de datos lo suficientemente grandes como el control del propio Drone como para la transmisión en vivo (streaming) tanto de vídeo, fotografía y datos de de vuelo. Esto aumenta considerablemente las prestaciones que puede darnos un Drone. Además el rango de vuelo ya no está limitado al alcance de la Radio, sino de que ambos dispositivos (Drone y dispositivo de control) tengan cobertura a sus respectivas redes de datos.

Lamentablemente aunque todo parezca ideal tiene muchos problemas. Por un lado el Drone requeire de hardware específico (y software) para dar soporte a SIMs u otros sistemas para acceso a redes de datos, y por supuesto el software de comunicación con la plataforma de control. Pero el mayor problema es la cobertura. En un momento dado podría existir un vacío de cobertura ya sea para el Drone o ya sea para la plataforma de control, y eso produciría automáticamente la pérdida de control del Drone. Por supuesto se pueden implementar medidas de control como por ejemplo que al perder el contacto con la red el Drone pasase a un modo de estacionamiento fijo, o incluso de descenso despacio, o incluso si está dotado de una unidad GPS volver al punto de origen en vuelo programado.

La tecnología existe y funciona y es usada, pero como digo queda muy muy relegada a un segundo plano por sus peculiaridades

 

Redes WIFI

Este es el sistema de control más usado a día de hoy en los Drones de “consumo”, y yo diría que incluso en los usados en ámbitos más profesionales. Una red WIFI nos da por lo general una conexión muy estable y con un ancho de banda bastante grande. Además no se requiere de un hardware costoso por parte ni del Drone ni de la plataforma de control (que suele ser un terminal móvil, tablet o PC).

Cuando se usan redes WIFI, por lo general el propio Drone crea un AP propia al que la plataforma de control se conecta de forma única para poder hablar con el Drone. Esto hace además posible que no sea necesario un punto de acceso externo de ningún tipo y la comunicación puede realizarse Drone<->Control. La velocidad de transmisión de datos hace posible tanto el Streaming de vídeo, fotos, audio… lo que sea necesario.

Posiblemente su única desventaja sea el mayor consumo que produce WIFI en comparación con otras tecnologías y más importante aun… su alcance. En teoría, un buen adaptador WIFI no debería de tener problemas en dar un rango de unos 100 metros… que no es poco si tenemos en cuenta repito que podemos tener transmisión en vivo. Antenas más especializadas y dispositivos mejores pueden darnos un rango superior, quizás de 400 o 500 metros, pero hay que tener en cuenta que es muy complicado establecer un valor nominal, dado a interferencias, obstáculos y tantas otras cosas.

La mayoría de Drones han optado por este sistema, suele ser más que suficiente para la mayoría de las tareas y da las características más deseadas. El pequeñín rojo que estamos viendo no obstante es demasiado pequeño para poder usar redes WIFI, mucho menos redes móviles o de radio convencionales.

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Redes Bluetooth

El Bluetooth es uno de esos extraños que nadie quiere pero que todos quieren. BT no apareció como un sistema de transmisión de datos de alta velocidad, sino un sistema de transmisión de datos cercano, sencillo y funcional. Todos creían que WIFI sustituiría siempre cualquier dispositivo BT, en cambio no pasa día sin que aparezcan más y más dispositivos BT. Lo que sucede es que son dos redes totalmente diferentes usadas para propósitos muy diferentes con sus pros y sus contras.

Las redes BT funcionan de forma similar que las WIFI, pero con limitaciones de ancho de banda y alcance considerables. Si una red WIFI puede darnos más de 100m, una red BT tiene un alcance mucho más limitado… yo no contaría con más de 20m. Por otro lado la limitación de ancho de banda hace imposible o casi imposible la transmisión en vivo de cualquier tipo de contenido. No todo son desventajas, porque por otro lado se pueden construir Drones mucho más pequeños y con un consumo energético mucho más moderado. Esto abre la puerta a otro abanico de Drones posibles.

Monty (Sí, les pongo nombre), mi Drone Rojo, no es el más potente ni el más versátil, pero sin llegar a 60 gramos puede volar por ejemplo de forma cómoda y veloz, realizar tomas aéreas verticales y tiene un control y estabilidad increíble. No, no puede transmitir vídeo en tiempo real como sí puede hacerlo mi Drone Kaine, pero él como vimos en la 1º imagen, pero Kaine pesa cerca de 500gr, casí 10 veces más

 

Vuelo Programado

La mayoría de los Drones, sobre todo aquellos con módulo GPS, pueden establecer vuelos programados como por ejemplo por puntos de rutas, o incluso con software de control preinstalado que puede hacer ir o volver al Drone sencillamente haciendo clic en una pantalla escogiendo el sitio.

La ventaja es obvia… un control eficiente que no está limitado ni a la visibilidad directa del Drone, ni a la visión en Streaming del Drone, ni siquiera al rango que pueda darle el método de control que se esté usando… si la autonomía de sus baterías pudiese permitirlo el Drone podría volar durante una hora de ida y otra de vuelta donde fuese… siempre teniendo en cuenta que no existiesen obstáculos y otros, ni accidentes debidos a fuertes ráfagas de vientos u otros por mayores y menores.

 

CONCLUSIONES

Son necesarios?? Posiblemente no, o al menos tan solo para un pequeño porcentaje de personas. Por otro lado es posiblemente uno de los gadgets más interesantes que podemos tener a día de hoy, ya no solo a modo de “juguetes”, sino las posibilidades de realizar vídeo/fotografía de sitios imposibles o desde perspectivas increíbles.

Posiblemente la principal pega que tienen todos ellos es sin duda alguna la autonomía. Mi Drone grande, un ar.drone 2.0 posee una autonomía de unos 12-15minutos, y requiere de al menos una hora y media o dos para cargarla por completo. Por otro lado el pequeño la batería es algo más modesta (acusado por el pequeño tamaño), y llega a los 6-8 minutos. Sea cual sea el Drone que se use sin duda alguna es casi necesario o recomendable poseer otra (u otras) baterías para que puedan intercambiarse de forma sencilla, de lo contrario puede ser frustrante a veces.

Sobre que tipo de Drone es más o menos aconsejable?? Bueno, en el mercado tenemos ahora mismo una buena variedad de ellos. Posiblemente los puntos que más llaman la atención de unos y otros suelen ser la cámara, la autonomía o el tamaño, así como las nuevas plataformas de control que están empezando a emerger como gafas de realidad virtual. Los precios no obstante son igualmente variables en función de en que productos nos enfoquemos. Quitando a ese pequeño % que puede verlos como “necesarios” podemos ver 3 rangos claros de Drones en cuanto precio/prestaciones.

Por un lado tenemos Drones cuya marca la verdad nadie conoce y están empezando a aparecer, suelen ser baratos, se controlan con el móvil a través de WIFI o BT y son muy limitados a cuanto prestaciones… pero su precio suele ser muy bajo, pueden rondar los 70€+. No esperemos por lo general drones grandes o con funciones interesantes de control, vídeo… pero quizás recomendables para cualquiera que quiera iniciarse en el mundo de los Drones, porque aunque su manejo es sencillo hay que tener en cuenta que el riesgo de accidentarlos puede ser muy elevado.

Algo más caro son los pequeños Drones como Monty. Un producto sólido y con un buen abanico de prestaciones y características. El precio es decente para el hardware que compramos, rondando los 100+€, pero tienen las limitaciones propias de su tamaño. Son ideales no obstante para vuelos en interiores, en el caso de Rolling trae consigo unas ruedas que sirven además como “parachoques”. Son fáciles de reparar en caso de ser necesaria la sustitución de una pieza, fáciles de transportar… pero como todo depende del Drone que vayamos a adquirir.

Más arriba tendríamos los hermanos mayores. Empezando por los 300+€ podríamos adquirir Drones de buen tamaño como pueda ser Kaine. Permiten transmisión de vídeo en tiempo real de modo que tú ves lo que el Drone ve, cámara vertical y horizontal, sensores de todo tipo, una alta velocidad… sin subir mucho el precio no podemos esperar en cambio un producto que sea sólido como una piedra (tampoco los más caros lo son), o cargado de todos los accesorios que puedan tener otros, pero para el usuario entusiasta es sin duda la mejor opción para exteriores amplios

Y ya a otra escala tendríamos, sin irnos como es natural a planos estratosféricos, Drones mucho más sóidos y preparados. Por citar, tendríamos a otro de la familia de Parrot, Beop, que inclusye GPS, cámara mejorada, control mejorado… o la mayoría de la gama de Dji y sus Phantom, los cuales suelen estar más enfocado a la toma de imagen aérea que al entretenimiento, siendo también más caros. En cualquiera de los casos para el usuario normal no le recomendaría ninguno de ellos, puede tener la sorpresa de desembolsar un buen dinero y ver como en 3 días queda su Drone destrozado. Todos hemos visto las imágenes que pueden tomar, los vuelos preprogramados, las vistas… pero por sólidos que puedan parecer os puedo asegurar que puede ser “sencillo” estrellarlos o incluso perderlos. Sí… perderlos!! Pensar en una ráfaga de viento o un mal control y que este quede fuera dele alcance de la visión… aun cuando el dispositivo de control aun tuviese imagen, puede ser imposible recuperarlo en muchas ocasiones, así que… cuidado.

Personalmente es un mundo que me fascina, y no pasa una semana sin que eche un vistazo a las novedades que hay en el mercado. Mi experiencia personal es en términos generales buena, quitando problemas de software de las aplicaciones que uso que a fin de cuenta son responsabilidad del fabricante. Aun no he tenido la desventura de “matar” ninguno o tener que repararlo, aunque reconozco que más de un susto he tenido, y no todos los vuelos han sido libre de accidentes. Me hubiese gustado incluir alguna imagen o vídeo hermoso tomado a gran altitud, pero por fechas, tiempo (tanto el personal como el meteorológico) no he tenido demasiadas oportunidades, y el material que tengo grabado no lo tengo disponible ahora mismo en este equipo… pero lo dejo como tarea pendiente para los próximos meses, tanto vídeos como fotos.

 

Luces, Cámaras y… Software!!

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Dentro del panorama fotográfico, si echamos la vista atrás, las cosas han cambiado significativamente en pocos años, y es que la fotografía ha pasado de ser la afición o el trabajo de algunos a algo tan cotidiano como el comer para la mayoría.

 

Primero un poquito de historia, que siempre ayuda.

Posiblemente la mayoría hemos conocido, como es natural, los viejos y costosos carretes fotográficos, las Polaroid, cámaras desechables, las cabinas de “Fotomatón”, carretes velados por abrir la cámara cuando no se debía, negativos por todos lados… honestamente algunas de aquellas cosas aun traen algo de nostalgia a mi cabeza. Pero la era digital llegó hace muchos años ya, y fue para quedarse. Poco a poco comenzamos a ver las primeras cámaras Digitales que permitían almacenar las fotografías no en películas fotosensibles, sino en unos y ceros en disquetes de 3 1/2 (sí sí, en Discos de una capacidad máxima de 1.44MB), y algunas empezaron a hacerlo en Memorias tipo Flash que luego pasaron a poder ser intercambiables/extraíbles. La resolución por aquel entonces no era muy alta, hablamos de unos 0.3MP (640×480) por la época de 1998, y podían tardar unos cuantos segundos en guardar la foto. Pero ojo, esto era tecnología punta!! Porque gracias a estas cámaras ya no era necesario tener que comprar los carretes de 24+ fotos que no eran reusables, ahora podíamos hacer cuantas fotos quisiésemos y borrar las que no, y tenerlas en el PC e imprimirlas cuando quisiésemos. Por otro lado eran cámaras “grandes” y la calidad de las fotos como del color era inferior a una cámara de carrete ordinario… sin contar que la mayoría del sector profesional nunca las vio con muy buenos ojos, diciendo que una Digital por buena que fuese nunca podría ser comparable a sus todopoderosas SLR.

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 El tiempo pasó… y las cámaras digitales comenzaron a evolucionar de forma muy rápida en diferentes aspectos. Los sensores (que capturan la imagen) se hacían por día mucho más potentes, aumentando la resolución, nitidez y color con cada iteración, los sistemas de almacenaje se fueron sustituyendo poco a poco todos por memorias de tipo Flash con velocidades de escritura mucho más rápida y duplicando sus capacidades una y otra vez… incluso las lentes!! Ahora era posible crea incluso lentes de plástico con una gran calidad. La fotografía en Blanco y Negro se convirtió en la edición fotográfica Digital de fotos a color, los carretes prácticamente ya desaparecidos… y en solo unos años la vieja cámara de carrete se vio sustituida tanto por cámaras compactas versátiles para uso doméstico por muy poco dinero, hasta cámaras profesionales DSLR, las cuales a día de hoy no tienen ningún problema el llegar a resoluciones de 25+MP

El avance en tecnología (y de la electrónica en particular) ha sido imparable, de tal modo que aun a día de hoy lo seguimos viviendo. Hace unos años cuando aparecieron los primeros móviles con cámara vivíamos en algo similar a lo que podían ser las cámaras de carrete. Lentes muy pequeñas, resoluciones minúsculas, mala calidad, mal procesamiento de las imágenes… El exponencial avance de los sensores junto con las nuevas tecnologías de integración (ahora mismo ya se fabrica a 14nm a nivel comercial), junto el avance en microcontroladores, procesadores, DSP… han convertido aquellas cámaras que servían para presumir delante de tus amigos a cámaras que cada vez más están sustituyendo a las cámaras compactas convencionales (digitales). Sí sí, lo sé, a día de hoy no es comparable tampoco una cámara de nuestro móvil por bueno que sea a una compacta de sector medio, pero eso no quita el echo de que prácticamente la cámara compacta como tal ha quedado relegada a un puesto muy muy inferior. El motivo?? Pues que ahora todo el mundo tiene un teléfono móvil con una cámara cada vez más decente, y que para el uso que le da cada vez le es menos necesario tener que cargar con otro aparato más para hacer fotos.

Es muy posible que dentro de pocos años las cámaras compactas prácticamente pasen al mismo cajón que las viejas amigas de carrete, quien sabe… lo que está claro es que la fotografía a pasado de ser como hemos dicho la afición o el trabajo de unos pocos a ser algo al alcance de cualquiera. Una reflexión: La cámara que vemos en la imagen de arriba costaba en aquel entonces unos 700-800€ y permitía realizar fotos a 0.3MP y muy limitada, y pesaba unos 400g o más. Ahora mismo me atrevería a decir que incluso el teléfono móvil más barato del mercado que tenga cámara, su cámara frontal es mejor que esa, pesando mucho menos, mas barato… Sí, podía tener un zoom óptizo de x10, cosa que a día de hoy se compensaría por las altas resoluciones que tenemos en los sensores. El tiempo dirá como termina esta nueva etapa, pero no es eso de lo que quería hablar hoy.


 

Óptica/Objetivos, Sensores, Software

Me gustaría hablar de lo que creo son los pilares de la fotografía moderna, de la importancia de unos y otros, y lo mejor… de lo que podemos llegar  hacer a día de hoy, y que algunos pueden desconocer por completo. Este artículo no va dirigido no obstante al fotógrafo profesional, el cual muy posiblemente conozca la mayoría de todo lo que pueda expresar aquí, y tampoco le serviría de demasiado… no quiero centrarme en la fotografía por tanto ordinaria (profesional/amateur), sino más bien a la doméstica.

 

¿Lentes?

 A pesar del gran avance tecnológico, hay una pieza clave que ha sido la que menos ha evolucionado de todas… y no porque sea en la actualidad “mala” ni mucho menos. Es la óptica. Si lo pensamos, la mayoría de los objetivos de las DSLR e incluso de las viejas SLR se mantienen en la actualidad a pesar de que pueden convivir con nosotros muchos años. Por supuesto que ha evolucionado, pero sobre todo la electrónica que a día de hoy incorporan todos los objetivos modernos, los nuevos estabilizadores de imagen… pero la óptica en sí misma ha evolucionado poco, un gran objetivo de hace 10 años muy posiblemente siga siendo un gran objetivo a día de hoy.

La (o las) lentes son las que hacen posible que se capte la luz exterior. La luz penetra en el objetivo de la cámara, y con cada lente que esta se va encontrando en él la luz se va refractando una y otra vez hasta terminar “alimentando” al sensor fotográfico que duerme al final de la cámara. Estas lentes (forma, tamaño, posición, calidad…) son las que reconstruyen de una forma u otra lo que es captado desde el exterior, pudiendo ser tan diferentes como pueda ser un objetivo ojo de pez que sea capaz de capturar la luz con un ángulo de más de 180º o un teleobjetivo que sea capaz de captar el detalle a 100 metros de distancia. Es una ciencia apasionante sin duda, pero muy comprendida a día de hoy.

 

El mayor avance que hemos visto estos años en este campo ha sido la proliferación de lentes hechas de plástico. Estas por lo general tienen una precisión inferior a una buena lente de cristal como es natural, pero permite por otro lado la creación de lentes muy pequeñas y darles la forma deseada para poder producir “objetivos” (o miniobjetivos) muy curiosos, que de otro modo sería impensable y tan solo al alcance de costosos objetivos profesionales. Esto ha permitido en parte también la explosión de la fotografía en los móviles, y a día de hoy no es raro encontrar lentes fabricadas en plástico en muchos terminales actuales, y de calidad. Mirad esta imagen como ejemplo tomada por mi Nexus 5 usando una lente Macro. Como nota diré que el ojo, bastante bien enfocado, mide tan solo unos 2-3 milímetros (y de echo la imagen está incluso reducida). Esto hasta hace prácticamente dos días como aquel que dice era tan solo posible gracias a cámaras profesionales con costosos objetivos diseñados específicamente para ello.

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Aun así no nos engañemos, es evidente que a día de hoy un buen objetivo es insustituible, y este se convierte de echo en el talón de Aquiles de cualquier dispositivo “pequeño”. Nuestros móviles/tablets son demasiado pequeños y compactos como para poder integrar en ellos un juego de lentes que sea realmente convincente. Se ha experimentado con móviles con objetivos grandes, pero no es ni estético ni práctico, terminaríamos con algo así como una cámara compacta. Y este es un gran problema, porque los sensores son cada vez mejores y la electrónica en general a su par, pero un buen objetivo y/o conjunto de lentes es esencial para pasar de lo que podríamos llamar una buena fotografía a una fotografía excepcional.

Por un lado tenemos todos objetivos fijos (no removables) y distancia focal fija. Sólo estas dos características están limitando totalmente el tipo de fotografía que podemos llegar a hacer. Los fabricantes se ven obligados a usar distancias focales que puedan ser más versátiles, por ser fijas, como aquellas en el rango de los 30-35mm… y no es para nada una mala opción, pero eso nos impide por tanto obtener imágenes en gran angular o darnos un factor de amplificación importante como en los teleobjetivos.

Por otro lado tenemos otro problema… la apertura de las lentes es también fija, y está, como es natural, limitada en sí misma al tamaño físico de ella. Por poco que conozca uno de fotografía, la primera regla que debe de aprender es: Luz. La luz es quien lo dicta absolutamente todo. Cuanta más luz captemos mejor será la foto (dejando a un lado efectos fotográficos de cualquier tipo, hablando siempre de forma general). Pero una cámara tan solo posee 3 variables para poder captar más luz: Flash (que tiene sus muchas limitaciones y problemas), la Apertura y el tiempo de exposición. Aquí hablamos de Apertura… es decir, hasta cuanto puede abrir la lente… cuanto mayor sea la apertura mayor será la cantidad de luz que entre por ella. Este valor en fotografía se expresa como el factor f, número f o sencillamente f. f es una relación entre la distancia focal del objetivo y tamaño del ojo de la lente, pero resumiendo digamos que cuanto MENOR sea el número f MAYOR es la apertura (más abierto), y cuanto MAYOR sea el número f MENOR es la apertura (más cerrado). Un buen objetivo nos permitirá pasar por un f muy grande (cerrado casi en su totalidad) hasta a un f muy pequeño (totalmente abierto), pero en dispositivos portátiles este valor no es solo fijo, sino que además no es todo lo pequeño que nos gustaría que fuese. El nexus 5 por ejemplo posee un f/2.4, el iPhone 6+ f/2.2, y el nexus 6 posee un f/2.0, es decir, con una apertura aun mayor (lo cual es preferible generalmente).

Nos guste o no, no podemos competir con objetivos independientes de ninguna cámara DSLR, pero en cambio para la fotografía “doméstica”, las lentes que se están llegando a construir son lo suficientemente decentes y perfeccionando de tal modo que cualquiera en cualquier momento pueda tomar una buena fotografía de un momento concreto. Quizás no será la mejor foto, quizás no podrá realizar fotografía artística en la mayoría de los casos… pero los resultados cada vez son mejores.

 

¿Sensores?

El sensor en cualquier cámara digital actual es el encargado de dar forma y color a toda la luz que es recogida a través de las lentes (del objetivo). Estos sí han experimentando un desarrollo exponencial, y no pasa un día sin que veamos un modelo nuevo y mejor. Los sensores dictan por supuesto la resolución máxima de la imagen final, transformando lo mejor que sepa dicha información en forma de luz a bits, para ser luego interpretados como una matriz de píxeles de colores. Gracias a las tecnologías de integración y al avance los sensores son cada vez de mayor calidad, con resoluciones muy superiores y con rangos de sensibilidad (ISO) realmente enormes, como por ejemplo el N5 que tengo en las manos que permite un rango ISO de 100-10.000. El iPhone 6 Plus no permite una sensibilidad mayor a 800, lo que les facilita un ajuste automático sencillo para fotografías más limpias, pero por otro lado pierde muchísima versatilidad para quien le gusta jugar con la cámara.

Todos sabemos el impacto que puede tener un sensor de 5MP frente a otro igual pero de 8MP, pero es que no de MP vive el hombre. La sensibilidad del sensor (ISO) cambia dramáticamente la calidad de una fotografía, mientras valores más bajos proporcionan una imagen infinitamente más limpia también captura mucho menos luz con lo que la imagen será o muy oscura o requerirá de otras medidas para aumentar la captura de luz. Por otro lado un ISO muy alto hace que el sensor sea capaz de capturar la imagen en entornos de muy poca luz, pero la imagen será de una calidad mala y la fotografía tendrá muchísimo ruido. Lo ideal por supuesto sería siempre un ISO muy bajo con una iluminación excelente, pero esto es algo que a menos que sea a la luz del día. Veamos un ejemplo de nuevo con mi amigo Dino, esta vez intentando conservar la misma iluminación pero con sensibilidades diferentes: 800, 1600 y 3200:

dino_iso

Si nos fijamos sobre todo en la parte superior, vemos la degradación gradual de la calidad, a mayor sensibilidad aparece más y más ruido y artefactos en la imagen. En esta ocasión todas mantienen más o menos la misma luminosidad por el ajuste manual de la velocidad de disparo. La mejor imagen en cuanto a calidad es por supuesto la primera fracción (ISO800), pero también fue disparada con una velocidad mucho mejor, lo que se habría traducido a una mayor probabilidad de que hubiese salido movida, entre otras cosas… en este caso no era un problema porque la imagen era completamente estática.

Dado que los objetivos son de apertura fija y no es posible controlar el flujo de luz hacia nuestras cámaras, lo único que nos queda es jugar con el tiempo de exposición. Cuanto más tiempo esté expuesto el sensor a la luz (obsturador abierto) más luz será capaz de tomar independientemente de la sensibilidad al que esté establecido. Por lo general es una equivalencia directa entre el tiempo de exposición y la sensibilidad del sensor. Por ejemplo, supongamos que la imagen perfecta la podemos capturar con un ISO 400 a una velocidad de disparo (exposición) de 1/60 seg. Para obtener la misma cantidad de luz con un ISO200 (y por tanto mejorar la calidad de la imagen) tendríamos que dispararla a la mitad de velocidad, es decir a 1/30. El proceso contrario sería usar un ISO800 (peor calidad de imagen) y podríamos disparar mucho más rápido, a 1/120. Jugar con el tiempo de exposición es determinante… generalmente la mayoría de los usuarios usa modos automáticos en el que la cámara del terminal calcula la luz del entorno, establece un ISO y una exposición aceptable para tal entorno y dispara. Esto puede producir buenos resultados en la mayoría de los casos, pero en la mayoría de ellos podríamos obtener mejores resultados si sabemos que estamos haciendo y podemos controlar aunque solo sean estos dos parámetros.

La velocidad de disparo mide el tiempo de exposición del sensor. Cuanto más tiempo esté expuesto más luz captará y esto es bueno, pero también produce un efecto generalmente negativo, ya que durante el tiempo de exposición el sensor va captando constantemente la luz de fuera (la imagen que quiere captar) y esta puede cambiar. Que sucede si en el tiempo de exposición de una foto el paisaje cambia? Lo vemos a diario… la imagen queda movida. Cuanto más tiempo esté la imagen expuesta mayor será el “movimiento” que tenga la foto, incluso algo tan sencillo como el pulso de nuestras manos es suficiente para que una foto que tenga una exposición “alta” pierda definición por estar movida (aunque sea ligeramente). Generalmente lo deseable es un disparo extremadamente rápido. Cuanto más rápido sea el disparo realizado mayor efecto de “congelación del tiempo” tendremos… por ejemplo todo el mundo ha visto alguna vez la fotografía de un ave volando en el que las propias alas se ven como congeladas, sin efecto fantasma en ellas, o la fotografía de una gota mientras cae… pero volvemos al principio, cuanto menor exposición menor luz captada con lo que o mayor ISO para aumentar la sensibilidad y por consiguiente peor calidad de imagen, o tenemos unas condiciones de luz excepcionales y podemos permitirnos el lujo de tomar la fotografía “perfecta”. Aplicando el concepto anterior de mi Dino pero a la inversa, si en esta ocasión dejásemos fija la sensibilidad del sensor y variásemos tan solo la velocidad de disparo veríamos realmente como afecta esta a la luz. Claramente, las cámaras actuales de nuestros dispositivos suelen realizar un trabajo mediocre en condiciones de baja luminosidad cuando se usan en modo automáticos, en comparación de las que podríamos obtener con un ajuste manual (sin flash)

 dino_shutter

 

Por supuesto, estos son los usos normales que podemos desear darle a una cámara, puesto que cuanto a fotografía artística se refiere no tiene límites. En ella podemos desear precisamente que la imagen esté “movida”, como esas imágenes celestes que son capaces de captar las estrellas fugaces dibujándolas como líneas en la fotografía o tantos otros efectos. Por tanto no es ya sólo importante lo bueno o malo que sea el sensor (las prestaciones que tenga o no), sino el control que nos permita tener sobre ellas. Los modos automáticos están muy bien para ir rápido, pero los modos manuales o semiautomáticos nos permiten tener un control infinitamente mejor de lo que queremos hacer, y eso nos lleva al Software.

 

¿Software?

 En la era digital todo lo rige el software, ya sea como Firmware, como programa de escritorio, como aplicación móvil… Una cámara de carrete, su sensor era el carrete mismo que se colocaba y su sensibilidad quedaba establecida cuando comprábamos dicho carrete (Las antiguas ASA). La velocidad de disparo era una “persiana” que se abría o cerraba durante X milisegundos en los cuales la película del carrete estaba expuesta a la luz de forma mecánica (no electrónica), incluso la mayoría de enfoques se realizaba a mano girando hacia un lado y otro el objetivo. Todo era mecánico, el software (en caso de existir) era mínimo. Eso ha cambiado, a día de hoy nos tomamos con el otro extremo, todo está regido electrónicamente, y estos componentes a su vez por microcontroladores o procesadores que tienen una firmware incorporada que dice como hacerlo. Igualmente los servomotores en miniatura son capaces de controlar cualquier parte móvil que podamos necesitar como el enfoque o la distancia focal (en caso de objetivos que lo permitan) de los objetivos.

Los primeros microcontroladores eran muy sencillos y sus capacidades eran infinitamente más reducidas a los que podemos encontrar a día de hoy. Hoy, existe en el mercado procesadores de señales (DSP), microcontroladores potentísimos e inclusos sistemas completos SoC que caben en la superficie de una uña, capaces de controlar y gestionar un sistema complejo… por ejemplo sólo tenemos que ver nuestros propios terminales, los cuales están gobernados en su mayoría por un SoC. ¿Cual es el resultado? Que cada vez es posible aplicar no solo controles mucho más granulados, sino el procesar muchísima más información captada del modo que deseemos, ya sea para crear vídeos de alta definición o ser capaces de procesar vídeos en alta velocidad, aplicar filtros en tiempo real, realizar postprocesados de imágenes inteligentes… funciones que antes era posible a lo mejor tan solo con un PC de escritorio. El resultado lo vemos cada día.

Dentro de la fotografía podemos diferenciar tres tipos de “software” diferente.

El primero, software de control, el que expone el hardware (las características de la cámara) al usuario para que este pueda configurarla. Por ejemplo seleccionado el ISO deseado, velocidad, retardo, flash, incluso el análisis automático de luminosidad, puntos de enfoque… pero todas esas opciones para que estén disponibles al usuario primero deben de estar presentes como es natural en el propio hardware de la cámara (sensor, objetivo, flash, estabilizador…), y segundo y es de lo que ahora se trata, que la firmware que rige todo ello permita exponer dichas propiedades al usuario. Cuanto mayor sea esa “exposición” de los atributos y características de la cámara al usuario, este podrá tener mayor control sobre ella. Por buena que fuese nuestra cámara, si tan solo pudiésemos apretar un botón y listo estaríamos muy muy limitados, puesto que incluso en el mejor de los casos que las fotos siempre fuesen perfectas no podríamos realizar fotos que quisiésemos a propósito que no lo fuesen.

software

El segundo, el postprocesado de las imágenes, una vez que el sensor se ha cargado con toda la información recibida hay que ver que se hace con dicha información. A este punto se abren 2 caminos fundamentalmente, bien conocidos por el fotógrafo aficionado. Si se estaba capturando una imagen tipo RAW o no.

Que es una imagen RAW? Muchos lo leen o lo han visto, pero que es?? no es otra cosa que una imagen que no ha sido procesada (o mínimamente) por la cámara, y los datos del sensor son pasados lo más fidedignamente posible a un formato digital de almacenamiento, en forma de fichero raw. Este fichero almacena en grueso la información del sensor, con una compresión sin pérdidas, para que el usuario posteriormente pueda procesarla o “revelarla” con los ajustes que él quiera, y no los que su cámara establezca de ante mano. Esta opción brinda por lo general una calidad de imagen superior al final, ya que en nuestros equipos dispongamos de software mucho más avanzado para el procesamiento de las imágenes ( véase por ejemplo Photoshop o Lightroom). En contrapartida teneos que no obtendremos la imagen final hasta que no la procesemos manualmente, y que los archivos generados son mucho más pesados.

Cuando las cámaras no realizan capturas en RAW, es la propia cámara quien después de tomar la foto y estar almacenada en el sensor la información, aplica las correcciones que el software interno de esta considere o estuviesen preestablecidos incluso por el usuario: Correcciones por la curvatura de la lente, correcciones debidas a aberraciones cromáticas, ajustes de blancos, fusionado HDR, aplicación de cualquier filtro como blanco/negro/negativo/sobreexposicion… cuando el software de la cámara termina de procesar toda la imagen, esta información se transforma a un archivo digital generalmente JPG, con la consiguiente pérdida de calidad dado que JPG es un formato de compresión con pérdida de imagen.

raw

El tercero, algo sorprender para mí al menos, es algo que hasta muy poco era también accesible a muy pocas personas, tanto por desconocimiento como por el hardware/software que se podía usar. Los avances en capacidad de cómputo, mejores sensores y lentes, y el desarrollo de ingeniosos algoritmos, han hecho posible que nuestros propios dispositivos sean algo más que una sencilla cámara de apuntar y listo, y podemos crear composiciones complejas.

Aunque la lista sea más extensa, voy a centrarme en 3 técnicas actuales en concreto, que realmente creo son increíbles tanto técnicamente como el ingenio que se hay detrás de ellas para hacerlas posibles: HDR, Fotografías Panorámicas (Esféricas y Planas), Enfoque Selectivo. Pero mejor ver cada una de ellas por separado.


 

 

High Dynamic Range (HDR)

Esta función la hemos visto apareciendo poco a poco prácticamente en todos los modelos actuales, tanto de cámaras independientes como en las aplicaciones de los móviles. Lo curioso es que la mayoría de las personas que incluso hacen uso de ello, no saben realmente que es una foto en HDR o que implica esa opción en sus cámaras. Eso sin contar que cada dispositivo puede hacer uso de técnicas muy diferentes de HDR, con resultados totalmente diferentes unas de otras.

¿Que es HDR? La percepción del mundo que nos rodea captada por el ojo humano es muy diferente a lo que una imagen capturada del mundo puede obtenerse por regla general. El ojo humano es capaz de captar las diferentes luminancias en una escena por compleja que sea, en prácticamente cualquier situación de iluminación (obviamente siempre que haya suficiente visibilidad y luz). Esto se traduce a que aun cuando estamos en la playa bajo pleno sol, podemos diferenciar perfectamente desde sombras totalmente negras, a tenues… a objetos brillantes como el sol. El ojo humano tiene una sensibilidad muy grande con respecto a la luminancia. El problema es que los sensores actuales, las pantallas actuales donde se representan dichas imágenes, los formatos de archivo de imágenes, las impresoras… no son capaces ni de lejos de alcanzar dicha sensibilidad a tal rango lumínico, con lo que estos se ven obligados a interpolar dichos valores a valores que sí pueden interpretar. Este “problema” lo vemos constantemente en fotografía… ¿que sucede cuando realizamos una foto con una fuente de luz muy brillante cerca? La cámara debe de ajustar su rango lumínico a la escena, y como esta tiene zonas muy brillantes hace que dicho rango esté más “desplazado” hacia esa luminancia. El resultado es que las sombras suelen carecer de detalle, suelen ser muy oscuras. Lo mismo sucede al revés, cuando en la escena predomina zonas oscuras o sombras, las zonas más iluminadas aparecerán prácticamente veladas y sin detalle. Por supuesto existen cámaras y dispositivos con sensores HDR reales, y también pantallas HDR… pero son extremadamente costosos a día de hoy (y no, que yo conozca no existe ningún sensor en dispositivos portátiles que posean un sensor HDR real, ni siquiera la mayoría de cámaras profesionales)

Imagen de Trey Ratcliff

(Por Trey Ratcliff)

 

Cuando hablamos de HDR en fotografía generalmente no nos referimos a que la cámara posee un sensor HDR real, sino a técnicas (o conjunto de ellas) que permiten un acercamiento bastante fiable a lo que sería HDR. Por lo general hay dos modos de hacerlo, que podríamos llamar a su vez “real” y “artístico“, y son bien diferentes uno del otro, aunque a veces es común combinar ambas técnicas.

 

HDR “real” (Combinación de múltiples imágenes)

La técnica más habitual y precisa para la creación de imágenes HDR pasa por realizar una composición de imágenes LDR (Low Dinamic Range), es decir, imágenes normales que pueden ser tomadas por cualquier cámara… cada una de ellas (de las imágenes) con un valor de exposición diferente de la misma imagen tomada. La compensación de exposición permite a una cámara adaptar precisamente el sensor para la diferente luminancia de la imagen. Si aumentamos la compensación EV la imagen quedará más sobreexpuesta y será más clara y brillante con lo que captará mayor detalle en las zonas oscuras, mientras que si se disminuye esta quedará más “apagada” y oscura pero tomará más detalle de las zonas brillantes.

Este proceso, realizado por un software de imagen, toma al menos 3 imágenes con diferente desplazamiento EV de forma escalonada. El primer problema que surge es que las imágenes deben de ser de la misma escena, lo que complica mucho su realización cuando se hace a pulso o en un entorno donde hay un fondo “móvil”, puesto por rápida que se realicen las fotografías, cualquier movimiento (incluso del propio pulso) hace que estas puedan estar desalineadas. Por ello lo ideal es siempre el uso de un trípode. El software lo que realiza a continuación es generar una imagen única a partir de las tres (o más) procesadas en la que pondera la luminancia de toda la escena a partir de las fotos tomadas con (al menos) baja, normal y alta exposición. El resultado es una imagen cuya luminancia es mucho más real a como la percibe nuestro propio ojo. Este efecto será más notorio cuanto más cambios en la luminancia tenga nuestra escena, como por ejemplo cielos, interiores iluminados por fuentes de luz artificiales, fotografías nocturnas… Por lo general 3 imágenes hacen un buen trabajo tomadas como -2,0,+2, pero para fuentes fuertes luminosas puede ser ideal la captura de 5 o incluso 7 en un rango de -3 a 3.

El proceso no termina aquí. Como hemos dicho nuestras pantallas, dispositivos… no tienen un rango suficientemente alto de contraste para poder mostrar toda la gama requerida, con lo que la imagen HDR creada es procesada generalmente o por una función de conversión que adapta los nuevos valores a un rango estándar o a través de un ajuste tonal. De este modo logramos por fin imágenes HDR lo más fiables posible. Os dejo un ejemplo de ello:

(Por Farbspiel)

(Por Farbspiel)

 

 HDR Artístico

Para poder obtener una fotografía HDR “real” es necesario o disponer de un sensor HDR que sea capaz de captar la imagen directamente a ese rango y almacenarla (cosa poco común en dispositivos de consumo a día de hoy como he dicho) o se requiere la composición de imágenes. En cambio, todos hemos visto aplicaciones fotográficas tanto de escritorio como móviles que dicen aplicar a cualquier foto HDR. Esto no convierte ni mucho menos una fotografía en HDR, lo que hacen estas aplicaciones y software es, por medio de un mapeo tonal generalmente agresivo, modificar el aspecto de nuestra fotografía para que pudiese simular ser una imagen HDR en algunas circunstancias. Por supuesto este tipo de resultados, algunos realmente bonitos, no dejan de ser efectos artísticos que son aplicados a posteriori para embellecer, o no, una fotografía. Es también habitual en muchos amantes de la fotografía HDR aplicar este tipo de ajustes tonales agresivos a imágenes HDR creadas como he dicho anteriormente, y de este modo realzar de forma exajerada aun más este efecto. Por ejemplo, en la imagen superior, mientras que la fotografía inferior izquierda sería el resultado “real” de la composición HDR, la imagen inferior derecha sería aplicando este tipo de efectos “extremos”, en este caso aplicados directamente sobre la imagen HDR y no sobre una imagen normal.

Personalmente no me suele gustar demasiado este efecto porque se abusa mucho de él. Como digo, no es para nada raro encontrarlo en la mayoría de software fotográfico como filtro, que se aplica a cualquier imagen y permite ajustar diferentes valores para que el efecto sea más o menos pronunciado.

 

HDR en las Cámaras

Actualmente la mayoría de cámaras DSLR y terminales de media/alta gama incorporan modos llamados HDR. Que nuestro dispositivo sea capaz de tomar fotos en modo “HDR” no significa primero que el sensor sea HDR, segundo que el resultado sea parecido a otros dispositivos y tercero que sea positivo tenerlo activado siempre. Muchos usuarios me mandan fotos diciendo que estas parecen a veces muy irreales, mientras que otras veces parecen increíbles, y cuando les preguntas si tienen activado por defecto HDR suelen contestar que sí. Como todo, bueno o malo depende del uso que se le haga, en determinadas condiciones puede ser positivo en otras negativo.

Estos modos HDR por lo general lo que hacen es que es el software de la cámara quien internamente hace 3+ capturas de la misma escena a diferentes exposiciones, las combina y les realiza un mapeo tonal para obtener una imagen final. La utilidad de estos modos es evidente, evita todo el trabajo manual al fotógrafo, o al menos al usuario que quiere probar con dichos modos. No obstante es evidente que el software de una cámara (sea cual sea) no comparable ni en potencia ni en precisión al trabajo que puede realizar una aplicación de escritorio o incluso a un ajuste más granular. Mientras que este tipo de modos hacen un trabajo decente, no es comparable al trabajo realizado manualmente claro está:

(Por Michael Zhang)

(Por Michael Zhang)

 En una fotografía normal el brillo y claridad del cielo causa que el resto de la foto quede demasiado brillante y el cielo pierde prácticamente todo detalle. Cuando la misma se captura con un modo HDR la fotografía queda totalmente más compensada, sin contar que el cielo puede mostrarse como realmente es.

En este otro ejemplo vemos la diferencia que puede existir entre captar una foto con los modos HDR internos del dispositivo (en este caso un Nexus 5) a realizar la composición HDR a mano a través de la realización de múltiples capturas a diferentes exposiciones. Por suerte, tenemos aplicaciones que nos permiten realizar la toma de fotografías a diferentes exposiciones de forma automática, y tan solo tenemos que especificar cuantas han de tomarse y el intervalo que deseamos, con lo que impedimos en la medida de lo posible una imagen movida o tener que estar cambiando manualmente los ajustes en cada toma, lo que produciría una imagen mucho más movida de nuevo:

hdr_auto_manual

(Por PkmX)

 He preferido ponerlas en paralelo, aunque en este caso al ponerla así no se aprecia demasiado las diferencias. Si nos fijamos en el techo del puesto de comida vemos como la imagen procesada de forma manual mantiene muchísimo más detalle, así como el pub de la derecha, en el que a pesar de ser una foto nocturna compensa perfectamente la iluminación de esta. En la imagen tomada por el modo HDR interno en cambio, si nos fijamos en el lateral derecho, no es capar de captar ningún detalle de dicha esquina. Por desgracia no tengo una captura de la misma fotografía en modo no HDR

 

Fotografías Panorámicas

No hace falta explicar que es una fotografía panorámica… o al menos en su versión más “sencilla”. Antes de la explosión digital la creación de fotografías panorámicas era algo extremadamente costoso y complicado, dispositivos diseñados específicamente para ellos… pensad que por entonces había carretes y no formatos digitales. Lo más “asequible” que podía usarse era a través de objetivos angulares, ultra angulares o por supuesto ojos de pez. Pero todos ellos tienen sus pros y sus contras.

Una vez que la era digital se asentó comenzó a ser mucho más sencillo tomar imágenes panorámicas, y modos nuevos de crearlas. Como cualquier aficionado a la fotografía sabrá, precisamente lo que trata de realizar un objetivo gran/ultra angular es poder introducir en el mismo sensor una mayor amplitud de paisaje, llegando al extremo de los ojos de pez que son capaces algunos de tomar fotografías directamente de 180º e incluso de 360º. La ventaja de usar objetivos angulares es que la captura es inmediata, permitiendo la realización de fotos de acción y bajo prácticamente cualquier circunstancia. Por otro lado están limitadas primero al objetivo usado (y son costosos), en segundo lugar las capturas poseen la resolución que tenga el sensor que las capturó (que como veremos más adelante es muy pequeña en comparación), y tercero, los objetivos angulares “insertan” la imagen en el sensor, siendo este siempre del mismo tamaño, lo que produce que la imagen esté altamente distorsionada… a mayor campo de visión mayor será la deformación que mostrará la imagen. Todos hemos visto fotografías en ojo de pez o panorámicas deformadas por la lente:

ultraangular

En cualquier caso para el usuario común no le es ni asequible ni práctico optar por costosos objetivos, y mucho menos por hardware específico. De nuevo la era digital y el avance en software hacen posible la realización de otro tipo de panoramas, que incluso muchas veces supera con crece las prestaciones que puede darnos un objetivo del tipo que sea (aunque tiene sus limitaciones, por supuesto).

No hace muchos años cuando empezamos a ver aparecer software fotográfico que era capaz de reconstruir una imagen tomada por partes. Es decir, que a partir de dos o más imágenes era posible recrear una imagen de mayor proporción. Su aplicación para panorámicas fue directa, porque ya no era necesario tomar una única imagen con un angular, sino que cualquier cámara podía tomar diferentes tomas de la escena y posteriormente fundirlas en una única imagen panorámica. Los resultados al principio dejaban mucho que desear, incluso para el software era complicado alinear correctamente todas las imágenes para obtener un resultado decente. Pero como todo evoluciona, y a día de hoy tenemos a nuestra disposición software de Stitching capaz de alinear y ajustar de forma sorprendente la cantidad de imágenes que deseemos. No tardamos mucho tiempo en ver como tanto las cámaras SDLR, compactas e incluso nuestros propios terminales móviles empezaron a implementar modos llamados “panorámicos” que permitían capturar panorámicas por medio del Stitching (composición realizada por múltiples imágenes) o por medio del barrido (se “barre” la escena).

Estas técnicas permiten además crear imágenes de muy alta resolución, puesto que en el caso del Stitching el resultado es en realidad una composición de múltiples imágenes, cada una de ellas con la resolución que pueda dar el sensor de la cámara con la que fue tomada. En contra, dado que se requieren múltiples tomas, no es adecuado para realizar capturas de acción, aunque sí nos permite usar esto en ventaja y poder realizar fotografía artística en la que aparezcamos por ejemplo múltiples veces en la misma escena.

Lo mejor de todo es que estas técnicas han puesto en manos del usuario normal un nuevo modo de captar un entorno, y el ingenio de algunos no tiene límite. No estamos reinventando la rueda, este tipo de técnicas como prácticamente todo este artículo son conceptos bien conocidos para la mayoría de fotógrafos amateurs, pero lo fascinante es el que estén disponibles para casi cualquiera.

Podemos captar imágenes panorámicas “normales” horizontales o verticales:

pano1

Podemos captar imágenes panorámicas “extremas” en 360º:

(Wikipedia)

(Wikipedia)

  Y podemos crear, gracias a Google en este caso en particular, incluso fotografías esféricas (Puede no funcionar en algunos navegadores, merece instalar la Cámara de Google tan solo para poder disfrutar de esta genalidad):

 

Antes para poder realizar cualquiera de estas composiciones era necesario tener acceso a software específico para equipos de sobremesa. No digo que a día de hoy no existan tales programas, tenemos por suerte software de gran calidad como pueda ser por ejemplo Hugins, o incluso con un poco de tiempo el propio Photoshop. Pero la posibilidad de poder crear panorámicas como las anteriormente mostradas tan solo con nuestro terminal, es poner de nuevo este tipo de técnicas y de fotografías al alcance de cualquiera que simplemente quiera jugar un poco con ellas. Por supuesto que pueden obtenerse mejores resultados manualmente o con software profesional para ello, pero tan solo hay que ver el ejemplo de foto esférica, un software capaz de reconstruir de forma bastante efectiva todo el entorno que nos rodea a base de pequeñas fotos realizadas de este, y nosotros tan solo tenemos que apuntar al punto que se nos muestra y disparar, y esto mismo sucede por supuesto con el resto de panorámicas:

pano

 

Enfoque Selectivo

Otro concepto fotográfico nada extraño ni desconocido para el fotógrafo aficionado. Estoy seguro que todos hemos visto o echo en alguna ocasión alguna foto en el que ya sea a queriendo o por error nos ha salido plano desenfocado (ya sea un primer plano, segundo, fondo…). Cuando realizamos la mayoría de nuestras fotos, deseamos que esta sea lo más nítida posible de principio a fin, con lo que es normal pretender que esta esté totalmente enfocada. Normalmente esto no es una preocupación muy grande porque todos sabemos que cualquier dispositivo ya sea Cámara independiente DSLR, Compacta o incluso móviles poseen modos de enfoque automático que ayuda a esto. Normalmente nos preocupamos más porque nuestra foto no salga desenfocada que jugar con el enfoque mismo.

Técnicamente hablando, el foco es el punto de convergencia de los rayos de luz reflejados por un objeto. Así enfocar un objeto no es más que intentar hacer incidir la convergencia de los ralyos de luz que refleja el objeto que se enfoca a nuestro sensor. Para ello se usa normalmente el enfoque propio de la cámara, que lo que realiza es mover internamente una lente (o conjunto de ellas) para que el plano de enfoque pueda situarse a una distancia aceptable, lo que se llama por lo general distancia hyperfocal, tras el cual todos los objetos estarán enfocados. Pero este enfoque en las cámaras tiene muchas limitaciones, además está supeditado a características físicas de la propia cámara de las que ahora hablaremos. Lo interesante es cuando queremos crear o jugar con profundidades de campos concretas. La profundidad de campo no es más que el espacio circundante al objeto que deseamos enfocar que está enfocado, por delante de dicho campo de profundidad o por detrás de él, la imagen estaría desenfocada. Controlar este campo de enfoque es realizar el enfoque selectivo. Normalmente lo que se desea es que este campo de profundidad sea lo más grande posible, que se extienda lo más cercano a nosotros posible hasta el infinito, así de este modo cualquier objeto estaría dentro del propio campo de profundidad y por lo tanto enfocado. ¿Pero que pasa si queremos hacer precisamente lo contrario?

enfoque_selectivo

El problema del enfoque selectivo no aparece tanto en fotografía “profesional”, dado que un buen equipo puede enfocar lo que quiera y casi como quiera sencillamente cambiando a otro objetivo. Pero cuando usamos terminales móviles esto es imposible. ¿Por qué? Por los factores que entran en juego precisamente a la hora de construirse el campo de profundidad. No vamos a encontrar mucho problema tener una buena foto enfocada con nuestros dispositivos porque la profundidad de campo es inmensa. Esta (la profundidad de campo) está influenciado principalmente por:

 

Distancia Focal

Cuanto mayor sea la distancia focal del objetivo/lente, menor será el campo de profundidad, y cuanto menor sea mayor será. Como hemos dicho la distancia focal en nuestros dispositivos es fija, suele rondar los 35mm, con lo que no es algo que podamos variar. A esta distancia focal el campo de profundidad que se extiende es bastante grande. Pensad en objetivos habituales de 100mm-200mm, sin entrar siquiera en superteleobjetivos. Como vemos en comparación, 35mm da la sensación que nos dará un campo de profundidad enorme en comparación. Esto no es malo, de echo por lo general es bueno para nosotros porque casi con seguridad todo lo que fotografiemos saldrá enfocado… pero por lo tanto será casi imposible poder realizar un enfoque selectivo.

Apertura

La apertura de la cámara es otro factor determinante a la hora de establecer el campo de profundidad… pero de nuevo tenemos el mismo problema que con la distancia focal, este no es variable en una cámara de un móvil. En este caso, a mayor apertura (menor número f) la profundidad de campo es menor, y cuanto más cerrado esté (mayor número f) el campo será mayor. En el caso que nos atañe normalmente disponemos de una apertura que rondan el f/2.2, que es una apertura “grande” y eso juega en este caso a favor de un mayor campo de profundidad. Por desgracia la distancia focal juega un papel mucho más determinante que la apertura en nuestro caso, y de todos modos no es algo que podamos modificar

Distancia al objeto

Este es el único parámetro que podríamos variar en nuestro caso. Es sencillo, cuanto más cerca estemos del objeto, menor será el campo de profundidad creado, y más grande será cuanto más lejos estemos. Con esto, quiere decir que lo mejor que podríamos hacer, a priori, para controlar este campo de profundidad sería acercarnos lo máximo posible al objeto a fotografiar (pegados prácticamente) para lograr que el resto de la imagen estuviese fuera de foco. Algo por lo general poco útil.

 

Por desgracia con estas limitaciones no podemos crear un enfoque selectivo eficaz… ¿o sí podemos?. Hace relativamente muy muy poco empezaron a aparecer técnicas para permitir realizar un enfoque selectivo salvaguardando las limitaciones anteriormente expuestas, basándose todas ellas en la creación de forma “directa” de un campo de profundidad para aplicar luego a la fotografía en función de él un desenfoque. Que yo conozca hay dos técnicas que realizan esta aproximación. La primera vino de la mano, creo recordar, de HTC, que sacó al mercado un teléfono con una cámara dual, con la que una podía ser usada para reconstruir un mapa de profundidad y con él aplicar un desenfoque selectivo muy preciso, un trabajo realmente excelente, pero tiene/tenía la desventaja de requerir una segunda cámara. La otra llegó hace también muy poco y de la mano de Google (sí, les gusta la fotografía),  y en su caso optaron por crear un mapa de profundidad como lo crea HTC con su doble cámara pero solo con una… y lo logra haciendo que el usuario una vez dispara la fotografía desplace sutilmente la cámara. Al hacer esto está simulando una captura estereoscópica de la imagen (como haría de forma simultanea HTC con sus dos cámaras). La ventaja de este método es que prácticamente cualquiera puede realizarlo, la desventaja es que la calidad y exactitud, aun haciendo un excelente trabajo, es mejorable como es natural.

lens_blur

Como podemos ver en la imagen, la aplicación de Google genera un mapa de profundidad (superior izquierda) de la imagen captada (superior derecha). En este caso lo cierto es que no es el mejor trabajo que he visto al respecto, pero podemos hacernos una idea (no tengo ganas de repetir la foto). Una vez que el mapa de profundidad está creado, la aplicación solo necesita saber un punto al cual fijar como “objeto del enfoque”. Con el mapa de profundidad el software puede inferir como se expande la escena hacia adelante o hacia atrás, y por tanto “crear” lo que sería un campo de profundidad virtual. El resto es aumentar o disminuir esta zona a voluntad, y aplicar en mayor o menor grado el desenfoque deseado. De este modo podemos casi al instante decidir si queremos que sea el amigo “Pingu” el objeto que esté enfocado (imagen inferior izquierda) o el Mini Drone “Monti” (imagen inferior derecha), esntando en ambos casos “Dino” fuera de campo. Por supuesto los resultados pueden ser mucho mejores con una iluminación adecuada y tomando la imagen algo más retirado. En mi caso la sombra de detrás de “Pingu” crea incorrectamente el mapa de profundidad por esa zona, pro ejemplo.

Google para la creación de estas dos imágenes (mapa de profundidad e imagen real) fue inteligente para que las imágenes fuesen posible visualizarse en cualquier dispositivo como una imagen estándar. Una vez que la imagen ha sido tomada (original) y creada el mapa de profundidad (mapa) se crea la imagen final (final) con el efecto aplicado. El resultado es un archivo jpg que abierto por cualquier visor y aplicación nos daría de resultado la imagen final. No obstante, dicha imagen contiene en sus metadatos (los cuales puede extraerse) la imagen original y el mapa de profundidad. Esto hace posible que dicha imagen pueda volverse a editar para modificar las veces que se quiera tanto el punto de enfoque como la cantidad de desenfoque de esta.

Este es un ejemplo más de como la capacidad de cómputo hace posible efectos reales que antes no eran posible. Y digo reales porque a pesar de que el enfoque selectivo no se hace controlando el campo de profundidad generado por el objetivo y cámara del modo convencional, se hace generando un campo de profundidad real al que se aplica el desenfoque. No es comparable… pero es usable, real y al alcance de cualquiera.

Rafal Lindemann creó una aplicación/visor web capaz por ejemplo no solo de visualizar y extraer los datos generados por la aplicación de Google, sino que nos muestra como es posible aplicar un efecto Paralax (un efecto 3D a una imagen 2D usando un mapa de profundidad) a este tipo de imágenes, y nos permite desde interaccionar con ellas como crear incluso un gif:

lens

Aun así en mi foto no se aprecia demasiado el efecto estereoscópico, pero insto a cualquier curioso que pruebe por sí mismo, los resultados pueden ser realmente sorprendentes.


 

 

Conclusiones

Me gusta la fotografía, pero entiendo que una cámara DSLR es algo que no está al alcance de cualquiera, y eso sin contar con los costosos objetivos que se requieren. A día de hoy una cámara compacta o las cámaras de los móviles no desplazan ni mucho menos las DSLR, no podemos competir con la óptica o los sensores de ellas. Pero eso no quita para que podamos sacarle muchísimo más provecho a nuestras cámaras de bolsillo, con la gran ventaja es que siempre están ahí, no tenemos que coger la mochila con los objetivos y colgarnos nuestra flamante Reflex. Por supuesto no todo es cuestión de Hardware (aunque ayuda), y como vemos gran parte del peso recae en el software que lo acompaña todo. Con cada iteración de Android/iOS mejora el soporte fotográfico considerablemente, el hardware cada vez es mejor también… no hace siquiera 6 meses que era imposible capturar imágenes RAW en móviles y ahora con Android Lollipop y las nuevas APIs es un echo real como hemos visto por ahí arriba.

Al inicio de todo este Macro-artículo ponía una vieja foto de una de las primeras cámaras digitales que han existido y que abrió una era nueva en fotografía. Cuando aparecieron muchos se rieron tanto de la calidad que daban como de sus tamaños voluminosos, sus prestaciones en general… a día de hoy la fotografía de carrete ha desaparecido casi en su totalidad. No quiero decir con esto que estemos ante otro salto significativo fotográfico, pero sin duda el panorama fotográfico de hace muy pocos años a esta parte ha cambiado totalmente.

Ahora tenemos Selfies e incluso “palos” para hacer Selfies, cada día se suben a redes sociales cientos de miles/millones de fotografías, Google+ Photos se ha convertido en el “almacén” por excelencia de nuestros álbumes de fotos que nos hace incluso álbumes automáticos de cada viaje o salida que hagamos, tenemos redes sociales especialmente creadas para compartir fotos como Instagram… y sí, me atrevería a decir que el mayor porcentaje de TODAS esas fotografías han nacido de un teléfono móvil.

Las cámaras compactas pierden cada vez más el interés, nadie compra una cuando pueden apañarse con el móvil, y cada vez menos al aumentar la calidad y la versatilidad de estas. Las DSLR son caras y cosas que parecen diseñadas sólo para amantes de la fotografía y profesionales. Eso nos deja con a lo mejor un 80-90% de la población?? Que le sobra y es feliz sencillamente con su cámara de fotos en el móvil.

El futuro en este aspecto creo que es muy prometedor. Las lentes y sensores seguirán mejorando, y gracias a cada vez más capacidad de cómputo de nuestros dispositivos será posible acceder a un abanico superior de posibilidades, algunos con suerte puedan usarse como sustitutos aproximados de funciones propias de cámaras profesionales, como hemos podido ver con el efecto de enfoque selectivo por ejemplo. Mayores resoluciones nos permitirán mayor definición y detalle, mejoras en los sistemas de almacenamiento permitirá poder guardar de forma más rápida los datos en las memorias, sensores más rápidos permitirán tal vez capturar vídeo en alta velocidad y en HD dentro de poco, con la evolución de los sistemas operativos podrán ser expuestas más propiedades de los sensores y lentes al usuario para controles más granulares… Es posible que nunca veamos un móvil con capacidades de superteleobjetivo (engendros aparte), ni capaz por sí mismos de “congelar” el vuelo de un ave que aletea a gran velocidad… pero ehí!! Quien iba a decirnos hace 5 años que en nuestro bolsillo íbamos a poder tener una cámara de fotos integrada en nuestro móvil que iba a poder realizar fotos en HDR, guardarlas en RAW, compartirlas al instante con cualquier persona o dispositivo del mundo, controlar la exposición de ellas…

 

Para terminar, y pese lo que pueda parecer, mi más sincera admiración por todo aficionado/profesional a la fotografía. Después de todo, por buena que sea una cámara o un software, os puedo asegurar que la habilidad que pueda poseer un buen fotógrafo es con creces el mayor factor para la obtención de una buena fotografía. Cualquiera puede apretar un botón… pero sólo unos pocos saben cuando, como, con que luz, desde que ángulo, que hora del día es la mejor, que escena, que objeto es importante resaltar, como balancear los colores… Hay grandes editores fotográficos cuyas habilidades destacan, pero no hablo de esos diseñadores/editores gráficos, hablo aquellos que se encuentran a fin de cuenta detrás de las cámaras.

Un saludo amigos.

Facebook, Facebook Lite, Servicios de Facebook, Messenger de Facebook… y como lidiar con todo ello

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No, no estoy muerto, y lo cierto es que este año ni siquiera pude felicitaros a todos estas navidades pasadas ni este nuevo año. Así que antes que nada, un saludo a todos amigos, y mi promesa de intentar escribir de forma más habitual, desde luego no será por no tener material por el cual no hacerlo 😉

Hoy por lo que se ve la cosa va de Facebook. En realidad este artículo era uno de esos que estaban en el cajón del “ya escribiré”. Por desgracia la falta de imaginación me impedía escoger un mejor título para ello, pero en cualquier caso hoy quiero hablar un poquito de esa gran porquería que Facebook hizo (y hace) con su aplicación, concretamente para Android por su amplia mayoría, pero en gran medida es aplicable a iOS.

Sin duda Facebook se ha convertido para muchos en un diario, y me atrevería a decir que una amplia mayoría tenemos su “maravillosa” aplicación en nuestro terminales. Pero como todo, no es oro todo lo que reluce, y cuando hablamos de Facebook la cosa siempre es mucho peor de lo que uno piensa. Puede que alguno no esté de acuerdo y crea que la aplicación es una maravilla en todo su amplio aspecto, pero de eso se trata las letras de hoy, en ver cuan porquería estamos instalando en nuestros terminales… y algunas soluciones a ello. Que sea un tirón de orejas para los amigos de Facebook:

 

Hablemos de Tamaños

Quien realmente piense que el tamaño no importa… se equivoca de cabo a rabo, siempre importa… y mucho más aun cuando no se tiene la mejor maquinaria del mundo. No obstante en este caso, cuanto más pequeño sea (la aplicación) mejor será.

La memoria de cualquier dispositivo (ya sea de almacenamiento principal, RAM, o secundario, SSD/HHD) es finita. Sí, cada día salen dispositivos mejores con mayores tamaños de almacenamiento y con una mayor cantidad de RAM, pero seguramente la mayoría de los presentes ha tenido que enfrentarse a dicho delicado problema antes. Cuanto mayor sea el tamaño de una aplicación mayor capacidad necesitará de almacenamiento, y presumiblemente también de RAM. Cuanto es asumible?? Evidentemente hay que ser realistas, si queremos correr un juego con texturas HD y lleno de polígonos por descontado que requeriremos unos recursos altos. Pero no hablamos de juegos, hablamos de una sencilla aplicación de red social. En números?? Bien, esto es lo que origina una instalación limpia de Facebook:

APK: 35.5 MBytes
Dalvik/ART: 107.4 MBytes
Datos Applicacion: 8 MBytes
Tamaño Total: 151 MBytes (Aprox) Almacenamiento

Una instalación limpia de Facebook ocupa la friolera de 151MB de espacio, insostenible para dispositivos de gama baja que no poseen una partición de datos amplia. Además esto trae consigo un problema adicional doble, y es que todos esos datos son usados eventualmente, con lo que desde la carga de la aplicación, su manejo, su instalación y su desinstalación… TODO hace que sea torpe y lenta en comparación. En contraposición, para los que se pregunten si estos valores son altos o no, citar sólo que Google+ que además incluye toda la gestión de Fotos, localización y otros, su tamaño total se queda en los 64MB (aprox). Es decir, menos de la mitad y con muchas más funciones.

Y que podemos decir de la RAM??

La RAM es aun más crítica que el espacio en muchas ocasiones, porque los dispositivos de gama baja que posean 512MB o incluso 1GB pueden verse rápidamente con la RAM agotada en muchos casos. Es lo de siempre, a más aplicaciones/servicios en ejecución (y según su tamaño) más RAM necesaria. Cuando no hay RAM disponible para satisfacer todo, el terminal debe de ir cerrando aplicaciones/servicios, haciendo que el dispositivo se vuelva muy muy lento. De nuevo, como se traduce esto??

Quizás una de las mejores formas de ver esto es mirando el número de servicios de los que Facebook hace gala. Estos servicios son por así decirlo pequeños procesos dentro de la aplicación que se disparan (o no) en ciertas ocasiones (o de forma ininterrumpida). Evidentemente a más servicios más pesada es la aplicación. Lo sorprendente del caso es que Facebook es sin duda alguna la aplicación con mayor número de servicios que se haya visto… o al menos que haya visto yo claro está. La única que la supera es como es natural los servicios de Google que TODOS tienen instalado en su terminal, pero esto no es comparable, ya que los servicios de Google son núcleo principal de todo Android. De nuevo… en números?

Servicios de Facebook: 67
Servicios de Google+: 35

Por si fuese poco, por lo general Facebook mantiene en ejecución de forma constante un buen número de ellos.

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¿Como lidiar con ello?

Podemos hacer algunas cosas. En primer lugar recomendaría a la inmensa mayoría a usar lo que Facebook ha llamado “Facebook Lite”. La aplicación FB ha llegado a tal extremo que incluso los propios desarrolladores se han dado cuenta que muchos terminales tienen problemas para hacerla funcionar por la inmensa cantidad de recursos que necesita, así que lanzaron hace poco de forma “sigilosa” y sin darle publicidad una versión reducida de su aplicación. En teoría eta aplicación SOLO podrían instalarla aquellas personas que dispongan de terminales realmente bajos, forzando así Facebook a tener que instalar la versión ordinaria en el 90% de los casos, aun cuando la versión Lite funciona mucho mejor en un % muy superior.

Está claro que Facebook quiere que se siga usando su versión ordinaria. Pero esto no quita el echo de que podamos instalarla por nosotros mismos, aunque no por canales oficiales desgraciadamente. La aplicación es oficial:

https://play.google.com/store/apps/details?id=com.facebook.lite&hl=es

No obstante quien intente instalarla posiblemente le diga que su terminal no es compatible. Para poder instalarla deberá de descargarla desde cualquier sitio el APK directamente e instalarla, ya sea a través del navegador, de un gestor de archivos, por ADB, enviándosela por correo electrónico… podría poner enlaces pero ya conocéis mi política sobre ello. Haced una simple búsqueda en google y listo. La versión más actual hasta la fecha es la 1.5.0.13.30 (a día 28/02/15). La aplicación es más fea que la ordinaria estéticamente, pero pensad que el APK no llega siquiera a los 300KB, y que la aplicación es prácticamente a todos los efectos igual funcionalmente, y ademas ES POSIBLE USARLA PARA LEER MENSAJES Y CHATEAR, sin necesidad de otras aplicaciones. Por otro lado no tiene servicios asociados a ella, y el consumo de RAM es infinitamente inferior, y la aplicación corre mucho más rápida.

 

Quien no quiera usar Facebook Lite, las alternativas son más escasas. Lo primero sería deshabilitar gran parte de los 67 servicios que requiere. Que la aplicación use 67 servicios no quiere decir que nosotros no podamos bloquear los que queramos. De echo os puedo asegurar que la aplicación funciona perfectamente aun cuando se bloquean la mayoría de ellos. Por desgracia la única forma de bloquear servicios de una aplicación requiere tener el dispositivo Rooteado. Si es así, podemos hacer uso de aplicaciones como por ejemplo Disable Service:

https://play.google.com/store/apps/details?id=cn.wq.disableservice&hl=es

La mejor forma de ver que servicios son necesarios es o por su nombre e inducirlo, o prueba error.

Screenshot_2015-02-28-16-15-26

 

 Hablemos de datos generados

El tamaño es algo preocupante, pero el problema de espacio va mas allá. Como cualquier aplicación que se precie (y más si es una aplicación “online”) hace uso de una caché de datos. Esta caché va almacenando datos temporales con el fin de reusarlos cuando se requieran sin necesidad de realizar de nuevo peticiones a los servidores y descargar de nuevo el contenido, y que de este modo todo sea más rápido. Es lógico, si veo A, un minuto después veo B y un minuto después vuelvo a ver A, si A estaba cacheado esto sería automático. La teoría es clara, el problema sucede cuando este cacheo de datos no es eficiente.

Cuanto más usamos el navegador Web o cualquier aplicación de redes sociales, el caché aumenta como es natural, pero igualmente importante es saber que contenido se debe de cachear, por cuanto tiempo y poner un límite a ello. Esto es lógico, no querríamos cachear por ejemplo contenido por el que se busca una actualización ni agotar el espacio en disco por un caché enorme, que además hace que toda la aplicación sea más lenta.

Facebook hace un uso muy extensivo del caché… el problema es que ni permite delimitarlo, ni parece a veces tener fijado períodos de validez (fecha tras la cual los datos en una caché son purgados) y parece quererlo cachear todo siempre. En números?? Lo siento… no puedo, cada usuario tendrá valores muy dispares, y dependerán de cada caso y uso. No obstante invito a cada uno que mire en sus dispositivo a cuanto asciende este montante: Ajustes/Aplicaciones/Descargadas(o todas)/Facebook -> Cache. No nos sorprenderá ver como el caché llega en muchos casos perfectamente a los 200-400MB.

Otro problema que añade Facebook a la ecuación, es que desde hace un tiempo incluyó en su propia aplicación “visor web,” para que los usuarios al darle a algún artículo o enlace externo en vez de hacerse en nuestro navegador (mucho más funcional e infinitamente más seguro) lo abra en su propio “visor web”, el cual usa por supuesto más caché.

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¿Como lidiar con ello?

Es más complicado evitar esto. Por desgracia Facebook no posee ningún parámetro para controlar la caché máxima usada o incluso deshabilitarla. La única opción es regularmente acceder a los ajustes del terminal y eliminarla: Ajustes/Aplicaciones/Todas|Descargadas -> Facebook -> Limpiar Caché.

Paralelamente, podemos cada X en X eliminar también los datos de esta, aunque eso nos obligaría tener que volver a Iniciar Sesión, y la mayoría de los datos se volverían a recrear.

Por supuesto, otra opción a todo este problema sería en gran parte usar, de nuevo, Facebook Lite.

 

Hablemos de Permisos

 Como cualquier aplicación móvil que dispongamos a día de hoy, cada una requiere de ciertos permisos para poder así acceder a los diferentes recursos de nuestro dispositivo, y por supuesto a nuestra información privada. Esto es necesario ya que si se denegase de forma global nuestra información a las aplicaciones la variedad de estas sería mas bien escasa, a fin de cuenta de poco sirve una aplicación de Contactos o Calendario si esta no puede acceder a nuestros contactos o calendario.

La picaresca de todo ello es evidente. Si una aplicación tiene permisos para acceder a X y dicha aplicación tiene permiso para acceder a la red, en teoría NADA le impediría enviar los datos X a los cuales tenía concedido permiso a un servidor remoto… es decir, robarnos información privada. En un mundo idílico en el que TODOS actuásemos siempre de buena fe esto no sería un problema ya que interpretaríamos que las aplicaciones tan solo accederían a nuestros datos a los cuales tienen permiso cuando así lo necesitasen para nuestro correcto uso, y que jamás accederían a nuestros datos (con permiso o sin ellos) para ser usados con fines maléficos. El problema es que nuestro mundo dicta mucho de ser idílico, y la información es poder.

Dicho esto, es necesario ciertos permisos a las aplicaciones?? Sí siempre y cuando su uso sea justificado. No cuando dicha aplicación no tendría que hacer uso de la información que solicita. Vamos a ver ejemplos lícitos:

-Whatsapp acceso a contactos -> Es necesario, de lo contrario no podríamos conocer el estado de nuestros contactos, ni siquiera el nombre de ellos en la aplicacion.
-Whatsapp ubicación -> Necesario, pero la aplicación sólo debería de acceder a la ubicación CUANDO COMPARTIMOS NUESTRA UBICACIÓN CON UN CONTACTO, no antes, no después (actualmente es como lo hace)
-Facebook -> Acceso al almacenamiento -> Es necesario dado que podemos compartir fotos y otros, y por tanto la aplicación debe de poder acceder a nuestro almacenamiento
-Aplicaciones de Cámara -> Necesita acceso a la cámara porque de lo contrario serviría para poco..

La mayoría de los permisos de Facebook son realmente legítimos y su uso es justificado, el problema es que hay otros permisos que aun siendo justificados hace uso de ellos cuando él quiere, y otros que por descontado son peligrosos. No voy a listar todos los permisos, sólo los que nos interesan:

-Ubicación: Facebook en teoría hace uso de este permiso para poder establecer en las entradas la ubicación desde la cual se realiza la publicación, lo cual podría ser legítimo. El problema es que nuestra ubicación se está transmitiendo de forma constante a Facebook la queramos usar o no. Esto quiere decir que Facebook puede saber prácticamente en cualquier momento la ubicación, al menos aproximada, de cualquiera que no tenga dicho permiso bloqueado.

-Contactos: Facebook generalmente nada más arrancarlo nos permite si deseamos “compartir” nuestra agenda generosamente con ellos. Sí, tal como suena, nuestra agenda de contactos es enviada a Facebook. La excusa a esto es que así el usuario puede encontrar a amigos que no tengan en su facebook gracias a que Facebook cruza su agenda con números de teléfonos registrados en Facebook y demás. Personalmente me parece cuanto menos peligroso este tipo de prácticas.

-Llamadas: Es posible que en algún punto de Facebook este permita llamar directamente a un contacto de Facebook, cosa que ignoro, pero lo cierto es que Facebook tiene permitido el poder realizar llamadas desde el terminal, así como leer y mandar SMS. No pongo en tela de juicio el uso que hagan de él, y al contrario de lo que sucede con la ubicación no tengo constancia de que facebook haga uso de este permiso… pero si está para algo estará.

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¿Como lidiar con ello?

Por lo general no podemos rescindir permisos de una aplicación. Podemos no instalarla si no estamos de acuerdo con ella, pero no seleccionar selectivamente estos a la hora de instalarla. No obstante, al igual que sucedía con los servicios, si el dispositivo está Rooteado o incluso en algunas versiones de Android JellyBean sin necesidad de rootear, podemos instalar/usar un gestor de permisos que sí nos permita de forma selectiva habilitar aquellos que deseamos o no. Algunas ROMs personalizadas así como algunas de algunos fabricantes TAMBIÉN permiten realizar esto de un modo similar.

Hay que tener no obstante cuidado cuando se restringe un permiso a una aplicación, ya que muchas veces podemos estar suprimiendo un permiso necesario para su correcto funcionamiento, y el eliminarlo supondría desde un comportamiento anómalo hasta el crash de la aplicación misma. Así que cuidado…

En este caso por poner un ejemplo podríamos usar la siguiente aplicación, inspirada a su vez a la funcionalidad nativa que Google implementó de forma secreta en JellyBean y eliminó más tarde:

https://play.google.com/store/apps/details?id=fr.slvn.appops&hl=es

 Lo más útil posiblemente de este tipo de aplicaciones es que te muestra incluso cuando fue la última vez que una aplicación hizo uso de alguno de los permisos listados. Por contra, no se listan TODOS los permisos que tienen las aplicaciones.

Screenshot_2015-03-01-19-14-41

Faltan un buen puñado más que está más arriba. En mi caso por ejemplo, tan solo tiene permisos para básicamente mostrarme las notificaciones y mantenerse la aplicación de fondo. Si pusiese una imagen la haría desde la cámara propia y no desde las funciones integradas de Facebook, así como si lo que quisiese fuese enviar un mensaje de voz… evidentemente al denegar el acceso a facebook a dichos permisos, es normal que algunas funciones no funcionasen correctamente. Por otro lado me aseguro que Facebook no pueda tener nunca ni acceder a mi agenda, a mi cámara, calendario, ubicacion… y otros.

Otra buena forma de combatir estos abusos es aplicar un planteamiento diferente. El problema es evidente el posible robo de información, o el no desear que otros tengan nuestros datos. Bien, en aquellas aplicaciones por tanto que no requieran realmente una conexión a Internet y que la usan ya sea para mostrarnos publicidad, reportar estadísticas y otros… se les puede denegar la conexión. Dicho de otro modo, podemos bloquear cualquier aplicación a que acceda a internet, y por ello accedan a la información que accedan es irrelevante, puesto que no puede comunicarla (a lo mejor por SMS u otros medios, pero no entremos en eso). Muchas ROMs e incluso aplicaciones de seguridad permiten hacer esto de forma sencilla, y podemos escoger a voluntad que aplicaciones tienen acceso y cuales no, ya sea por WIFI o por redes móviles.

Personalmente me gusta lo sencillo:

https://play.google.com/store/apps/details?id=com.googlecode.droidwall.free&hl=es

De cualquier modo esta aplicación requeriría Root, y en el caso de Facebook sería totalmente ineficaz, ya que Facebook requiere como es natural acceso a la red sí o sí. Pero la dejo de todos modos por su simpleza, comodidad y realmente utilidad.

 

Hablemos de duplicidades

Hace algún tiempo, cuando deseábamos hablar con un contacto o leer sencillamente un simple mensaje privado de Facebook lo podíamos hacer de forma sencilla a través de la propia aplicación. En algún punto Facebook decidió que para que permitir a los usuarios hacer eso, si podían sacar OTRA aplicación para poder hacer LO MISMO en esencia, con la pega de tener que instalar otra aplicación, con el consumo de espacio añadido, consumo de servicios añadidos, permisos añadidos… suma y sigue, suma y sigue.

Muchos podrán decir que es una idea muy adecuada para aquellos que no quieren usar Facebook para “hablar”, o para que aquellos que no usasen estas funciones tener una aplicación de Facebook más ligera eliminando de ella todos los servicios y funciones asociadas al chateo. El problema es que esto es falso.

La aplicación oficial de Facebook sigue estando totalmente equipada para funcionar de forma autónoma para chatear y leer mensajes privados, no solo no se ha eliminado sus funciones sino que se han seguido implementando en ella. Que la mayoría de las personas no pueda usar dicha función no radica en el echo de que se haya siquiera eliminado de Facebook, sino que estos por defecto impiden el acceso a dicha característica, para forzar evidentemente a instalar su Messenger.

No obstante la aplicación de Messenger no es la única duplicidad que Facebook quiere tener en su aplicación, y como ya comenté anteriormente un “visor” web incorporado para que el usuario en la medida de lo posible nunca abandone el uso de su aplicación, sin contar con que puede recuperar más información del usuario, publicidad…

En un principio la idea podría verse como positiva, pero tiene muchos más contras que pros. Para empezar, un navegador web (ni siquiera un visor web) nace de un día a otro. Son 3 las principales preocupaciones de los navegadores: Compatibilidad/Estándares, Seguridad y Rendimiento. Abrir un enlace en Facebook puede ser tremendamente peligroso, dado que los navegadores son el 1º foco de entrada a los exploits!! Si ya le cuesta mucho trabajo a Chrome, Firefox, IE… lidiar con ellos, un visor web mejor ni mentarlo. Por otro lado, rara es la semana que no me llama alguien o me comenta que cada vez que esta en FB e intenta ver algo desde él la página no se muestra correctamente o la aplicación se cierra o causas similares… y lo que no sabe ese usuario es que realmente FB está abriendo dicho enlace en la misma aplicación, no en su navegador web de siempre.

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¿Como lidiar con ello?

 No podemos eliminar funciones integradas en Facebook, pero podemos ponerles coto. En primer lugar, pensar si realmente necesitamos la aplicación Messenger. Me encuentro a diarios terminales que tienen un elenco sin fin de aplicaciones de mensajería y de Redes Sociales. ¿Realmente se necesitan tantas? Personalmente me niego a tener instalada una aplicación de mensajería para cada ocasión o persona, y si a quien quiere comunicarse conmigo no le parece adecuado… pues que no lo haga. Estar comunicado SI, pero no a cualquier precio, hay que ser práctico, de nada me facilita la vida 100 aplicaciones. Messenger para Facebook?? No gracias. Sobre el “navegador” interno?? Más de lo mismo, pero eso lo trataré mejor en la siguiente sección, dado que esta opción si puede deshabilitarse directamente en Facebook.

El problema es que Facebook impide entonces el acceso a mensajes privados y a contactar directamente con ellos (cosa que me parece totalmente inaceptable). Por suerte este atropello sí podemos sortearlo de dos formas diferentes.

-La primera, pasa por usar Facebook Lite que SI PERMITE estas opciones
-La segunda pasa por modificar una pequeña variable en las preferencias internas de Facebook para poder habilitar de forma permanente el messenger QUE TIENE y que Facebook deshabilita para que instalemos su aplicación

Sobre la primera solución ya se ha citado, sobre la segunda habrá que hacer uso de nuevo de un terminal Rooteado. Por qué?? Porque en Android la única aplicación que puede acceder a sus datos es ella misma… y por supuesto el superusuario root. Con él podemos entrar, salir, modificar… a voluntad lo que queramos. En este caso es un proceso sencillo, y podemos hacerlo desde el propio terminal o desde un PC si lo preferimos. De lo que se trata es básicamente abrir la base de datos de las preferencias internas de Facebook, modificar la que deseamos, guardar los cambios y listo.

El archivo que necesitamos localizar está en la carpeta de datos de Facebook, esto es generalmente en:

/data/data/com.facebook.katana/databases/prefs_db

Es una base de datos estándar SQLite con un buen número de parámetros. El que nos interesa sin embargo (en la tabla preferences) es_

“/config/force_messenger/first_shown_1”

La tabla contiene 3 columnas, el parámetro (key) que es el que hemos indicado, Type que establece el tipo de dato (booleano, entero…) que dicho parámetro almacena, y la última columna el valor. El valor de dicha preferencia no es otra cosa que un timestamp (fecha) de cuando fue la primera vez que se abrió Facebook en esa instalación. Si lo pensamos, cuando instalamos de nuevas Facebook podemos de echo usar el messenger durante un tiempo. Internamente Facebook sencillamente hace una cuenta sencilla, si han pasado X días desde la instalación, se impide el acceso a los mensajes. Como arreglarlo? Sencillamente, estableciendo un timestamp absurdo futuro, de este modo esos X días nunca llegarán a pasar.

El valor es un timestamp Epoch linux estándar. Posiblemente el valor que cada uno tiene puesto actualmente sea aproximado al día que inició FB por 1º vez desde la instalación de la aplicación (o si se eliminaron los datos de esta). No voy ahora a explicar el significado de dicho número porque hay más que información en internet sobre ello, basta decir que si ese valor (que equivale a una fecha y hora concreta) lo modificamos por otra futura de amplio rango… problema solucionado. Por ejemplo, podríamos cambiar dicho valor por:

“2524608000”, que sería el 1 de Enero de 2050 a las 0.00.

Con guardar los cambios en la base de datos y actualizar el archivo original, el problema estaría solucionado, tendríamos acceso tanto a nuestros mensajes privados como a poder chatear con cualquier contacto sin necesidad de la aplicación externa.

 

 Hablemos del tráfico de Datos usados

 Datos, datos, datos… No, no tenemos planes de datos ilimitados. Por WIFI no hay problema, pero cuando pasamos a redes móviles muchos se dan cuenta que sus planes de datos actuales se van quedando cada vez con menor margen de maniobra, y en muchos casos obligados a buscar planes de datos mayores. Pero como es posible que antes con 1GB algunos pudiesen hacer MÁS de lo que ahora pueden hacer con 2GB?? No es un misterio, y no es siquiera un complot en nuestra contra!! Es el abuso de algunos desarrolladores que creen que todos los recursos son ilimitados, y aplican incorrectamente políticas en la forma de gestionar estos recursos.

Cualquier aplicación que pueda hacer un uso alto de datos, debería de aplicar por defecto reglas conservadoras en cuanto al uso de datos móviles, es decir, permitir por defecto si se desea los datos por WIFI, pero al menos PREGUNTAR si se desean ciertas características a través de redes móviles. Un ejemplo sencillo de una buena política aplicada a este aspecto es cada vez que descargamos desde Play Store una aplicación con datos masivos adjuntos… automáticamente nos pregunta (incluso aconseja) que los datos masivos de ese tipo se hagan por WIFI. Play Music?? Lo mismo, por defecto la calidad de Streaming para redes móviles es más baja, igual sucede por supuesto con YouTube. Aplicaciones que pueden exprimir en un momento nuestros datos.

Tenemos otros ejemplos de políticas mal aplicadas. El caso más sencillo es WhatsApp. Hizo falta MUCHAS actualizaciones para poder AL MENOS escoger cuando queríamos que las imágenes y vídeos se descargasen automáticamente. Y aun así, a día de hoy, la opción por defecto es descargarlo TODO ya sea por WIFI o Datos. Esto significa que por defecto podríamos de forma sencilla agotar el plan de datos de CUALQUIER usuario, y dado que por defecto WhatsApp permite la comunicación entre usuarios, eso se traduce en que podríamos agotar el plan de datos de la mayoría de cualquier usuario tan solo conociendo su teléfono, y mandando sin parar vídeos e imágenes desde nuestra red WIFI.

Volviendo al tema que nos concierne hoy. Pero, como está todo esto relacionado con Facebook?? Es solo una red Social, no debería de tener un uso tan excesivo de datos!! Sí, esa es la teoría. Invito a TODOS a mirar el consumo de datos que se está llevando mensualmente su Facebook… por favor, hacerlo: Ajustes/UsoDatos… Estoy convencido a que la mayoría que suela estar de un sitio para otro (y por tanto haga mayor uso de datos y no wifi) y use Facebook de forma habitual, ese consumo de datos puede llegar fácilmente al 1GB!! Y no, no es una broma.

Podéis creerme cuando os digo que tampoco es raro que alguien me venga diciendo que se ha comido todos los datos y no sabe como o donde o cuando… Ajustes, Uso de Datos… y sorpresa sorpresa: Facebook.

Esto se debe a dos causas principalmente, y no, no es por las fotos que se puedan cotillear, estas en su conjunto no ocasionan tantos datos. El problema principal es el modo en el que Facebook “precarga” los datos. Por un lado el stream pricipal del usuario en el que están todas las entradas, y en segundo lugar y causa PRINCIPAL, es que a los amigos de Facebook se les ocurrió la genial idea de que los vídeos que pone la gente se comenzasen a reproducir AUTOMATICAMENTE a medida que nos desplazamos por nuestro stream. Si se reproducen significa evidentemente que se están descargando… con lo que la gracia es importante. Abrimos FB, alguien ha puesto un vídeo y este automáticamente se descarga y ejecuta. Un vídeo no aporta mucho, pero a lo largo del mes que a lo mejor hemos tenido que lidiar con 20 0 30 de estos incluso sin saberlo nosotros, más todo lo demás… creerme que ese consumo absurdamente algo es debido en su mayor parte a esto. De nuevo, no me parece mal tener una opción que permita realizar esto, el problema es como cuando se hizo en WhatsApp aplicar incorrectamente las políticas por defecto, y en este caso dicho comportamiento está habilitado por defecto SIEMPRE!!

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¿Como lidiar con ello?

Afortunadamente aquí lo tenemos más fácil. Tan solo debemos configurar bien Facebook para impedir que esto vuelva a suceder. En los propios ajustes de la aplicación está la opción para cambiar este comportamiento, el cual aconsejo simplemente en ponerlo en nunca. De paso, y como dije anteriormente, también disponemos de la opción para deshabilitar el visor interno de Facebook para Webs, que recomiendo igualmente desactivarlo (es decir, activar siempre el navegador Externo)

Screenshot_2015-02-28-16-16-07

Algo tan sencillo como esto puede ahorrarle a más de uno una cantidad sumamente elevada de datos, y eso en definitiva es dinero.


 

 

La manía que tienen las compañías de intentar meterte lo suyo por los ojos no beneficia a nadie… tan solo y a corto/medio plazo a ellos, pero a la larga lo último que te queda es confianza en compañías así. Otro ejemplo es Messenger, que confianza puede dar una compañía que obliga a sus usuarios a usar OTRA aplicación para usar las mismas funciones que su propia aplicación ya tiene… es absurdo cuanto menos. No digo que exista siempre una mano negra ni mucho menos, pero es más que evidente que aquí nadie da nada a cambio de nada, que muy pocas compañías miran realmente por las necesidades de sus usuarios y tan solo en como rentabilizar al máximo sus productos.

 

Hasta aquí por hoy amigos, un saludo a todos.

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