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Una pequeña reflexión antes de empezar

No sé como evolucionará la tecnología en el modo que nos relacionaremos unos con otros digitalmente dentro de unos años, pero me gustaría pensar que el eMail seguirá teniendo ese papel imprescindible. No son pocos los que año tras años auguran su muerte en pos de la mensajería instantánea. Es cierto que para la mayoría de adolescentes y jóvenes, el uso que puedan darle al correo electrónico es anecdótico, y generalmente para realizar reservas, compras y otros. Llamadme nostálgico o de la vieja escuela, pero pese a las virtudes que nos brinda la mensajería instantánea (la cual por supuesto uso de forma constante), lo único que supera a un buen correo electrónico cargado de contenido es una carta matasellada. Por supuesto no entramos en el mundo laboral/escolar/empresarial, donde a día de hoy el eMail sigue siendo completamente indiscutible.

Dicho esto, recordemos que el eMail no es algo nuevo, que data al menos desde 1970!! y poco cambiado desde entonces. Eso son casi 50 años, y evidentemente desde entonces todo ha cambiado.

 

Como funciona a groso modo el eMail

Como siempre, antes de entrar en materia “pesada”, para los que aun andan un poco despistados, un pequeño resumen rápido de como funciona el eMail, importantísimo para comprender la importancia de tecnologías como SPF, DKIM o DMARK.

El eMail, pese a que pueda parecer algo complejo es un sistema de mensajería tremendamente sencillo, se basa posiblemente en unos de los protocolos más simples que podemos encontrar a día de hoy como puede serlo SMTP. Otra cuestión que la mayoría desconoce es que pese a que tenemos proveedores de eMail a lo largo y ancho de todo el mundo, en realidad cualquiera puede enviar un eMail sin tener siquiera una cuenta propia, y que incluso podría crearse una sin demasiada complicación. Esto es así porque el eMail se creó como modo de comunicación sencilla, sin mirar cuestiones de seguridad o las posibilidades en la suplantación de identidad o…

La Wikipedia nos deja una imagen que ilustra bastante bien el funcionamiento del eMail:

correo

Un usuario envía un texto correctamente formateado a un servidor SMTP para que realice el envío (1), indicando entre otras cosas quien lo manda y a quien se lo mandamos. Este servidor SMTP lo primero que hace es consultar el destino de dicho correo, para lo cual lee el realm de la dirección de destino, es decir, el dominio al cual se envía, la parte derecha de la dirección, y realiza una consulta DNS al registro MX de dicho dominio, pues dicho registro se usa precisamente para ello, para conocer donde se encuentra el servidor de Correos de dicho dominio (2). El servidor DNS de dicho dominio devuelve la dirección de su servidor de correos (3) al servidor SMTP. Este al conocer ya el servidor al que debe de enviarlo, conecta directamente con el y entrega el correo en dicho servidor (4). Dicho servidor debería de reconocer la dirección de correo a la que está destinado, así que lo colocaría en su bandeja, a la espera de que el destino lo reclamase por medio de POP/IMAP (5).

Esta otra imagen muestra lo que sería un esquema más real de todo ello, más completo (no tenía muchas ganas de crear un esquema propio, así que espero que no se moleste oasis-open.org)

howemailworks

El usuario envía un correo a través del MUA (el cliente email que use) y posiblemente a través de SMTP a su MTA/MDA (Mail Transfer/Delivery Agent). Aquí se almacenará posiblemente en su bandeja de enviados, y como dijimos anteriormente se resuelve la dirección de destino y se procede a su envío, conectando al MTA de destino y entregando el mensaje allí. El MTA de destino lo manda ya por su red al buzon correspondiente y el destino lo recoge de ahí.

No obstante, este funcionamiento tan sencillo deja la puerta abierta a muchas preguntas concernientes a la seguridad de los propios correos electrónicos. Algunas cuestiones de gran importancia:

-Los correos no se mandan cifrados? No, por defecto el correo es un texto plano, si se quisiese cifrar se debería de realizar de un modo punto a punto, con tecnologías como PGP o similar, que a día de hoy siguen sin ser usadas de forma global por la complicación que implica el “compartir” las claves públicas. Lo mismo sucede si mandamos un archivo protegido por contraseña la otro extremo, tendríamos que mandarle la contraseña para poder ver dicho archivo. Eso significa que quien accediese tanto a nuestra bandeja de entrada como la de salida podría ver siempre el contenido de los correos.

-La comunicación se realiza de forma segura?? En su modo más simple no, al ser un texto plano, en cualquier punto se podría escuchar la comunicación y con ello el mensaje. La mayoría de servidores SMTP a día de hoy permiten realizar las conexiones por medio de TLS/SSL, pero… resuelve esto completamente el problema?? Tampoco, el mensaje podría llegar de forma segura al MTA, pero para que TODA la comunicación fuese segura, el MTA debería de mover el correo por su propia red de forma segura también, y transmitirlo al MTA destino de forma segura (que no todos los MTA origen/destino permiten), y el MTA destino por su parte volver a moverlo en su red interna de forma segura, y por último el destinatario recibirlo en su MUA por medio de POP/IMAP usando TLS/SSL. Por lo general el único dato que ve el usuario es si se conecta al servidor SMTP de forma segura o no, pero nada más, y eso es sólo el primer salto.

Pero quizás, el principal problema que se abre en el eMail, es la capacidad de poder crear un eMail desde el remitente que se quiera y poder enviarlo al destinatario que se quiera, es decir, la posibilidad de suplantar la identidad del remitente. Uno podría pensar que para que eso fuese posible se tendría que poder hackear/acceder a la cuenta de un usuario para poder enviarlo desde su cuenta, pero nada mas lejos. Sí, necesitaríamos acceder a la cuenta de un usuario para poder enviar un correo desde dicha cuenta DESDE EL MTA DE SU PROVEEDOR, pero… y si nos saltamos los pasos 1, 2 y 3 de la primera imagen?? Podemos consultar directamente el servidor de correo de cualquier dominio, es algo público, y podemos conectarnos a él directamente para dejar en su bandeja de entrada el correo que queramos, usando de remitente lo que nos de la gana. Y sí, es así de sencillo, tal y como suena. No hace falta decir la importancia de esto, de poder suplantar la identidad de un correo… es decir, poder mandar un correo a quien queramos haciéndonos pasar por cualquier otro..

Debido precisamente a esto, empezó una larga guerra contra el SPAM y el fraude, y se empezaron a crear mecanismos para combatir esto, lo que al final nos llevará a DMARC. Sí, es importante que la comunicación sea segura, pero cuando tenemos encima de la mesa la posibilidad de poder engañar a quien queramos, todo se centró en ello. Recordemos que hace ya tiempo escribí un artículo precisamente hablando de todo esto, de la suplantación del eMail que podemos ver AQUI. Así que hoy veremos precisamente lo contrario, como evitarlo en la medida de lo posible. Para ello vamos a ver las “armas” más habituales de las que disponemos:

  • “Filtro” IP del origen: Listas negras/grises/blancas
  • SPF
  • DKIM
  • DMARC

Antes de seguir, todo lo que veremos a continuación es interesante sobre todo desde el punto de vista de proveedores de correo de nuestros propios dominios. Es aplicable igualmente a los proveedores “públicos” como Gmail, Hotmail… pero estos sistemas son configurados y gestionados por ellos, con lo que usen o no SPF, DKIM, DMARC… no podremos hacer nada, no es algo que podamos habilitar o deshabilitar. Eso sí, recomiendo en este caso usar proveedores que realmente se tomen la seguridad en serio y apliquen los máximos estándares de seguridad.

 

Listas Negras/Blancas/Grises en función del Origen de la IP

Estas listas se llevan usando desde hace ya muchísimos años, y prácticamente todos los proveedores conocidos las usan de un modo u otro. No obstante, aun existen muchos correos empresariales o “domésticos” que carecen de ellas, y aun así, su utilidad como veremos es relativa.

La idea es muy simple… si en teoría cualquiera puede conectarse al MTA de cualquier dominio, vamos a configurar esos MTA para que sólo acepten conexiones desde IPs que ellos consideran legítimas. El problema es que Internet es dinámico, y que no puedes crear una lista blanca rigurosa, porque a fin de cuentas Internet también es “abierto” y cualquiera podría legítimamente querer enviar un correo desde su propio servidor a otra dirección. Así que estas listas se sostienen un poco siempre por pelos, aplicando reglas muy generalistas.

Por ejemplo, casi siempre se impide el entregar un mensaje a cualquier IP que en una de sus listas esté identificada como “dinámica”, pues se supone que si es una IP dinámica debe de ser un usuario malicioso desde su conexión el que quiere entregar el mensaje, y no un MTA legítimo. Otra norma habitual es meter en listas blancas los MTA mas conocidos de los proveedores de correo para asegurarse que estos no se filtren nunca, o meter en lista negra aquellas IPs o rangos IPs que se conocen que proceden de servidores con una fama bastante importante en el uso de SPAM y otros.

Pero como digo estas listas son de todo menos fiables, tal es el caso que por lo general puedes acceder a las web donde las gestionan para indicar falsos positivos, o registrar tu propia IP en caso de ser legítima, o que un rango que antes era sospechoso ahora es válido, o al contrario… Además estas listas no evitan el uso de conexiones Proxy desde otros lugares, es decir, un atacante podría estar realizando la conexión usando un tunel o un proxy o cualquier otra técnica desde servidores o redes que no estén filtradas, y creerme… no suele ser nada complicado encontrar una red o host que puda evadir estas listas.

Un ejemplo de estas listas son las que proporciona Spamhaus, pero hay muchas otras. Estas se implementan a nivel del MTA, comprueba la IP de la conexión que se está realizando y la cruza. Si esa IP intenta entregar un mensaje en dicho MTA y está en una de sus listas negras, denegará directamente la entrega. El mensaje no es que termine en SPAM, es que no atravesará siquiera el MTA de destino. Es un modo muy eficaz de filtrar, pero por desgracia no es muy efectivo cuando uno sabe bien lo que está haciendo. .

Además, este sistema tiene otro problema añadido… un usuario podría estar usando un proveedor de correo legítimo, y usar una conexión SMTP a su proveedor para colocar el mensaje en otro MTA modificando el remitente del correo. Este tipo de correos pasarían completamente este filtrado basado en listas, ya que la IP de origen sería la del MTA legítimo.

 

SPF

LLegamos a la primera gran parte de este artículo.

Pese a que la mayoría ni siquiera sabrá que existe, gracias a SPF me atrevería a decir que más del 80% de los correos SPAM y fraudulentos, acaban precisamente en las bandejas de SPAM, y no penetran a nuestras bandejas de entrada. Se creó como sistema de defensa ante precisamente los intentos de suplantación de correos. Por supuesto tiene sus puntos débiles y SPF no nos protege de todo, pero respecto a aquello para lo que fue diseñado, desempeña su papel muy bien.

Al contrario de como sucedía en el sistema de listas, SPF requiere de cierta configuración/preparación no sólo por parte del MTA de destino, que debe como es natural ser compatible con esta tecnología y poder tomar decisiones en función de SPF, sino que además el dominio del remitente del eMail debe de estar configurado y preparado para ello. Es necesario así un trabajo conjunto de las dos partes. El resultado en cambio es sorprendente. Aquí no se protege realmente a las cuentas de destino propiamente dicho, sino lo que se intenta es que a las cuentas de los destinatarios no lleguen correos que suplantan la identidad de otros dominios, con lo que realmente se está protegiendo a los dominios que quieren usar para suplantar.

Con las listas teníamos el problema de no saber nunca bien si la IP de quien enviaba el correo era legítima o no… SPF viene a solucionar este problema de raíz. Básicamente de lo que se trata es de configurar el servidor DNS del dominio de origen de los correos para indicar precisamente desde que direcciones IP/dominios se permiten enviar dichos correos. Esto puede sonar un poco lioso, pero es muy simple, veamos un ejemplo sencillo:

Sin SPF:

Digamos que Pedro, cuya dirección de correo es pedro@pedrito.com, usa Paypal para realizar compras, algo muy habitual a día de hoy. Bien, pues un atacante quiere intentar engañar a Pedro, y para ello quiere enviar un correo a Pedro haciéndose pasar por Paypal. Es muy facil, saca la dirección del MTA de pedrito.com con una consulta a su registro MX, y se conecta directamente al MTA para redactar su mensaje, y escribe lo siguiente:

mail from: Servicios Paypal <servicio@paypal.es>
rcpt to: Pedro <pedro@pedrito.com>
data

from: Servicios Paypal <servicio@paypal.es>
to: Pedro <pedro@pedrito.com>
subject: Verificación de contraseña

Por favor verifique su contraseña en el siguiente enlace, bla bla bla
.

Aun cuando el MTA de Pedro usase listas, si el atacante es listo habrá sabido como evitarlas, así que a todos los efectos el correo parece legítimo, a fin de cuentas cuando Paypal manda un correo legítimo a Pedro puede ser de echo exactamente igual. El correo podría entrar en la bandeja de entrada perfectamente, y Pedro hacer caso de lo que dice el correo, a fin de cuenta el remitente está claro que es Paypal.

Con SPF:

Supongamos el mismo caso, pero en esta ocasión el dominio paypal.es tiene configurado SPF. Evidentemente es igualmente importante que el MTA de Pedro sea compatible con SPF. Bien, Paypal que sabe la importancia y lo que le interesa de que nadie suplante sus correos, hace una pequeña modificación en su servidor DNS, y establece que sólo las IPs 100.100.100.0/24 (por poner un ejemplo) tienen autorización para mandar mensajes.

El atacante escribiría lo mismo y enviaría el mensaje, y se frotaría las manos pensando que lo ha triunfado. No obstante una vez enviado, el MTA que usa SPF, realiza la rutina pertinente. Lee el realm del remitente y anota la IP de este, en este caso paypal.es y pongamos que la IP del atacante fuese 1.1.1.1. Conecta a su servidor DNS (al de paypal.es) y busca a ver si existe un registro TXT que identifique como un registro SPF. Lo encuentra, y obtiene que sólo el rango IP 100.100.100.0/24 tiene autoridad para enviar correos con ese dominio. El MTA compara las dos IPs, ve que la IP del atacante no está dentro de las que el servidor DNS le ha dicho. Paypal indicaba una política estricta SPF (aparece en el mismo registro DNS), así que como no se cumple el criterio establecido, el MTA manda sin pensarlo el correo a la bandeja de SPAM de Pedro, y marca el mensaje con un FAIL en SPF.

 

Gracias a SPF los administradores de los dominios pueden garantizar, hasta cierto punto, que los correos que dicen ser de ellos, sean realmente de ellos, y que de lo contrario sean tratados como SPAM, o sometidos a un escrutinio mayor. La ventaja de SPF es que requiere de muy poco para cualquier dominio implementarlo, no requiere una configuración especial en su MTA, sólo requiere el poder añadir un registro TXT en su servidor DNS. La otra mitad será tarea del MTA de destino, que por cierto a día de hoy la inmensa mayoría usan

Como se hace?? Los registros DNS SPF son sencillos. Lo que necesitamos es crear un registro TXT con el siguiente formato:

"v=spf1 [IP/Dominios permitidos] [Politica a aplicar si no está en permitidos]"

Por ejemplo, si el correo de nuestro dominio está gestionado por Google Apps y queremos añadir como protección SPF, tendremos que crear un registro SPF que permita el envío de los correos por los servidores de Google Apps. Google nos dice que ellos aúnan todos sus rangos bajo el dominio _spf.google.com, así que si añadimos dicho dominio a nuestro registro SPF, realmente estaríamos añadiendo todos los rangos IP que existiesen en el registro SPF de dicho dominio. Pero esto sólo no sirve, con eso tendremos las direcciones que están permitidas, así que hay que decidir que se quiere hacer con aquellas que no cumplen dicho criterio

“v=spf1 include:_spf.google.com ip4:100.100.100.0/24 ~all”

“include:_spf.google.com” indica a otros MTA que reciban un correo de su dominio, que lo acepten si el origen de él está dentro de los registros SPF de _spf.google.com

“ip4:100.100.100.0/24” a lo anterior, se suma a aquellos correos cuyo origen se encuentre entro de ese rango IP

“~all” indica al MTA de destino que hacer con esos correos que lleguen de parte de su dominio en caso de no coincidir con alguna IP anterior. En este caso la tilde expresa un softfail, un fallo, pero no “radical”, a modo que el MTA destino lo tenga en cuenta a la hora de decidir si lo manda a SPAM o no. Si se usase un signo menos, sería un FAIL estricto. Por lo general suele ser más seguro un softfail, por si las políticas del MTA de destino son muy estrictas y eliminan directamente el correo, a fin de cuenta el administrador del dominio de origen podría a ver olvidado alguna IP o malconfigurado el registro SPF. También se podría usar el signo + para identificar un PASS o un ? para indicar un “Neutral”.

El MTA, en función de la política indicada por el dominio marcará dicho correo como Pass, Neutral, Softfail, Fail… y en función de dicho “marcado” actuará de un modo u otro, ya sea entregando el correo en la bandeja de entrada por creerlo legítimo, marcarlo como SPAM, simplemente ignorar SPF y usar otros modos AntiSPAM…

La mayoría de proveedores de correo usan SPF para aplicar diferentes políticas de SPAM. Por lo general cualquiera puede comprobar esto, sólo tiene que mirar la cabecera de cualquier correo que le llega. Tomemos por ejemplo uno de Paypal, y encontramos lo siguiente en su cabecera:

Received-SPF: pass (google.com: domain of servicio@paypal.es designates 173.0.84.226 as permitted sender) client-ip=173.0.84.226;

Es decir, Google ha marcado como Pass dicho correo, puesto que la IP del emisor, 173.0.84.226, dice estar dentro de las permitidas por el dominio origen, Paypal.es. Si mirásemos el registro TXT de Paypal, nos encontraríamos con un registro SPF donde se encontraría incluida dicha IP. Es decir, dicho correo ha sido enviado por un equipo que tiene permitido enviar correos en nombre de paypal.es, Google lo reconoce y lo trata como un correo legítimo.

SPF funciona francamente bien, no obstante no soluciona algunos otros problemas. Por ejemplo SPF no puede garantizar la integridad del mensaje, y basa “solo” su legitimidad en el origen de la IP, que como siempre puede ser relativo. Con esto en mente nació DKIM

 

DKIM

DKIM no viene a sustituir SPF, sino más bien a complementarlo, aplicando una capa de seguridad diferente. DKIM lo que realiza es básicamente un firmado digital del correo que se envía, de modo que el MTA de destino puede verificar su autenticidad leyendo la firma DKIM incluida en la cabecera del correo. Además, no solo puede verificar el dominio emisor, sino también si el mensaje ha sido modificado en lo más mínimo, ya que aunque se modificase una sola coma, la firma se invalidaría, con lo que también garantiza su integridad.

DKIM hace uso de infraestructura de clave pública (cifrado simétrico) para realizar el firmado. Debido a esto, por desgracia, no sólo nos vale con añadir una entrada en el servidor DNS, como hacíamos con SPF, sino que nuestro MTA debe de permitir DKIM, puesto que deberá de firmar todos los correos que enviemos con él. Si nuestro MTA no permite DKIM no podremos hacer uso de esta tecnología.

Como cualquier infraestructura de clave pública, para que funcione el sistema se requiere de una clave publica y una privada. En este caso nuestro MTA generará ambas, guardará de forma segura la clave privada y nos dará a nosotros la clave pública para que la pongamos en el servidor DNS a modo de registro TXT. La idea es simple… el MTA firmará con la clave privada todos los mensajes que enviemos, de tal forma que tan solo la clave pública asociada a nuestra clave privada podrá verificar la firma. Esto requiere que los MTA de destino puedan tener acceso a nuestra clave pública, así que esta es “publicada” en nuestro servidor DNS, a modo similar que se hacía con SPF.

Como toda firma digital, esta no solo verifica que el emisor del correo es efectivamente quien dice ser, sino que si en cualquier momento existe cualquier modificación del mensaje, la firma quedaría rota, con lo que el cliente podría darse cuenta.

Por supuesto tiene sus defectos, de ahí que lo ideal sea combinarlo junto a SPF. Por ejemplo, alguien podría interceptar el mensaje, modificarlo, cambiar el dominio de origen de la firma y volver a firmarlo con una clave privada propia. El MTA de destino podría ver que la firma proviene efectivamente de donde dice venir y la verificaría con su clave privada, mientras que el remitente seguiría siendo el del origen. Pero si se está aplicando al mismo tiempo SPF, este no daría por válido el origen de dicho correo, pues pertenecería a otra IP de las permitidas (a menos que dicha IP se recogiese también en SPF)

En este caso, no se usa DKIM tan extensamente como SPF para clasificar el correo como SPAM, pero sí para crear dominios de… “confianza”. Los MTA ponderan muchas variables a la hora de determinar si un correo es SPAM o no, ó peor incluso, si es un Phising/Scam. DKIM es el modo que tenemos de decir: Ei, este dominio es mío realmente y todos mis correos que voy a enviar van a ir firmados. Eso crea una cadena de confianza, y garantiza en la medida de lo posible que nuestro dominio no sea objeto de suplantaciones.

Como se configura un dominio para usar DKIM?? Bueno, como he dicho son dos partes. En primer lugar se debería de poder configurar el MTA para firmar los correos con DKIM. No todos los proveedores lo permiten, aunque la mayoría de ellos (al menos los más importantes) sí. Tomemos por ejemplo Google Apps, una vez configurado un dominio allí podremos instruir a Gmail para firmar los correos que enviemos desde nuestro dominio. El primer paso por tanto es iniciar la autentificación para dicho dominio que realmente lo que hará será crear las claves públicas y privadas, mostrándonos la clave pública que deberemos añadir a nuestro dominio en forma de registro TXT. Con dicha clave pública, tan solo tendremos que crear un registro TXT asociado a un selector concreto. Por normativa, DKIM almacena en el servidor DNS la entrada TXT bajo el subdominio asociado a dicho selector con el siguiente formato: selector._domainkey.midominio.es.

En “selector” podremos por lo general poner lo que deseemos, incluso podemos usar diferentes selectores, pero el resto es invariante. Esto es así porque cuando nuestros correos se firmen el MTA de destino debe de conocer donde mirar para obtener la clave pública, y el único dato que se suministra en la firma es el selector. Es decir, si usamos en Google Appls como selector “google”, tal como estoy diciendo, la clave pública se podría consultar mirando los registros TXT del dominio en cuestión en google._domainkey.midominio.com. Hagamos la pruena… cojamos cualquier correo que nos hayan enviado desde Gmail y miremos su cabecera. Ahora busquemos en la cabecera la firma, puesto que por suerte y por seguridad todos los correos de gmail se firman, y nos encontramos con esta sección:

DKIM-Signature: v=1; a=rsa-sha256; c=relaxed/relaxed;
        d=gmail.com; s=20120113;
        h=mime-version:in-reply-to:references:date:message-id:subject:from:to;
        bh=nzLCaIESeBg8KtAGcaKCJbAggDVfBjZVSa6oLSVMOfU=;
        b=HBNSvMfDejs8TIHnh3vtDeXrtYuRKNivRUm4WMlBo7HWc7+ClZTVosOwheoajzuXZ8.. 

la d indica que dominio está firmando el correo, la s es el selector, la bh el hash del cuerpo del mensaje, la b la firma… Con esos datos, el MTA de destino puede acceder a la clave pública asociada a la clave privada que firmó el correo:

dig 20120113._domainkey.gmail.com txt

;; OPT PSEUDOSECTION:
; EDNS: version: 0, flags: do; udp: 512
;; QUESTION SECTION:
;20120113._domainkey.gmail.com. IN      TXT

;; ANSWER SECTION:
20120113._domainkey.gmail.com. 299 IN   TXT     “k=rsa; p=MIIBIjANBgkqhkiG9w0BAQEFAAOCAQ8AMIIBCgKCAQEA1Kd87…”

Como digo, cualquiera puede hacer la prueba, y ver si los correos que le mandan usan DKIM o SPF, o ambos. Os sorprendería ver la cantidad de proveedores que incluso a día de hoy no usan estos sistemas. Esto toma aun importancia mayor en el mundo empresarial, por lo general usan proveedores o servicios de correo muy deficiente y con unos estándares de seguridad de risa. El uso de DKIM o de SPF debería de ser de obligado cumplimiento para cualquier administrador más o menos competente.

Por desgracia no siempre es viable DKIM. Mientras que por lo general SPF suele ser bastante simple de implementar y general pocos problemas (algunos sí), DKIM es más limitado. Muchas veces no sólo usamos nuestros MUA o el acceso web para enviar correos desde nuestro dominio, muchas veces hacemos uso de herramientas como PHP Mail() que suele ser raro que firmen los correos y además conocer bien el dominio de origen, o usamos forwarders de correo para enviarlos de un lado a otro con lo que no siempre se respeta las cabeceras  o a lo mejor una suite AV en el servidor del trabajo que analiza todos los correos al llegar y modifican su cuerpo indicando que ha pasado ciertos controles, rompiendo también DKIM. Y todo ello sin contar con la aun gran cantidad de servidores que no lo usan, ya sea porque no pueden configurarse para firmar los correos o ya sea porque cuando les llegan correos firmados no realizan ningún tipo de verificación.

 

DMARC

Por último, llegamos al némesis del SPAM y de la suplantación de correo. En realidad DMARC es más la unificación de SPF+DKIM trabajando juntos que una tecnología propia. SPF es muy efectivo para filtrar los correos ilegítimos, DKIM es un genio validando los correos y asegurando si integridad… los dos juntos pueden hacer muy complicada la labor al hacker de turno poder usar un dominio protegido correctamente con fines de SPAM o suplantación de identidad. DMARC no requiere de ambos modos, pude usar uno, el otro o ambos, a fin de cuenta como hemos dicho no siempre puede usarse SPF y no siempre puede usarse DKIM. Hay que entender que nosotros con nuestro dominio podemos enviar un correo desde el mediante infinidad de formas como se ha dicho… podríamos enviar un correo del modo tradicional por SMTP, podría enviarlo el servidor Web que tenemos para enviar notificaciones, podría ser usado nuestro dominio para usar listas de distribución usando servicios externos, o usar servcios de correo marketing como MailChimp para el envío masivo de correos, y todos ellos usarían direcciones de nuestro propio dominio!! Es decir, a veces algunos de los correos incluso que mandemos de forma legítima no seremos capaces de protegerlos mediante SPF y DKIM. DMARC pude ser suficientemente inteligente para entender estos pormenores.

Pero al margen de este baile entre SPF y DKIM, DMARC tiene algo que no tiene ninguno de los sistemas vistos hasta ahora. DMARC está preparado para que sí así lo configuramos, indicar al destinatario que si no es capaz de lograr un “pass” en DMARC, el correo lo tome por ilegítimo y LO ELIMINE. Es decir, no a SPAM, no a devolver, simplemente eliminación silenciosa de él. Os lo imagináis?? Si por un momento todos los proveedores de correo usasen correctamente DMARC y Paypal usase esta tecnología correctamente, cualquier que intentase falsificar un correo haciéndose pasar por paypal cuya dirección de correo fuese loquesea@paypal.es, jamás llegaría a su destino, el dominio de Paypal quedaría prácticamente blindado y nadie podría usarlo de forma ilícita. Sí, podría usar otro correo parecido, pero no el mismo dominio.

Otra característica especial de DMARC que lo hace único, es que se diseñó de tal modo que los MTA de destino compatibles con DMARC generan reportes diarios que envían al origen del dominio indicando datos valiosísimos, como por ejemplo la cantidad de emails que ha llegado a sus puertas usando dicho dominio, cuantos lograron pasar DMARC y si pasaron SPF o DKIM o ambos… y todo esto es de forma casi automática, el MTA de destino cuando lee un correo con DMARC (y si es compatible con él), además de leer los datos SPF  y DKIM también accede al servidor DNS para recuperar los datos relativos a DMARC, y de allí saca la política a aplicar y como tratar DKIM y SPF de dicho correo, y por supuesto la dirección de correo a la que enviar los reportes diarios. Nada se escapa a DMARC.

Como de útil es esto de los reportes?? Esencial. Los MTA de destino no tienen por qué ser compatibles con DMARC y por tanto generar reportes, pero si tenemos en cuenta que la mayoría de cuentas a día de hoy son correos tipo Gmail, Hotmail, Yahoo… y que todos ellos lo hacen, podemos tener una visión bastante buena de si se están usando nuestros dominios para fines de suplantación o no. Si a esto le sumamos que existen herramientas que nos permiten centralizar todo esto y ordenar y analizar nuestros reportes, el resultado es más que interesante. A continuación algunas imágenes de unos cuantos dominios que tengo que usan DMARC (Y SPF/DKIM):

En primer lugar, para los que creen que eso de suplantar identidades es cosa del pasado y que nadie se centra en hacer estas cosas… esta primera imagen da una visión general, y viene a decirnos que sí, que es necesario usar este tipo de tecnologías:

Captura

Como vemos en la leyenda, en verde tendríamos aquellos correos que fueron enviados y el MTA de destino pudo dictaminar que pasaban DMARC, y por tanto eran legítimos. En un porcentaje pequeño lo que llamamos forwarders, por lo general son correos legítimos pero que son reenviados por diferentes hosts para fines diversos. Y por último en rojo aquellos que fueron enviado supuestamente en nombre de nuestros dominios, pero que al comprobarlos los MTA de destino dictaminaron que no podía pasar DMARC. En todos los casos esta información se extrae de los reportes generados por los MTA de destino, y aunque en dichos reportes no se indica como es natural destinatarios o cuerpos de mensajes o… si se indica las direcciones IP de origen, entre otras cosas, con lo que podemos ver también que host/dominio está enviándolos. Como vemos, en estos 7 días de intervalo seleccionado, yo diría que un 40% han sido correos no legítimos. Dado que ninguno de mis dominios usa actualmente una política DMARC de rechazo, esos correos posiblemente lleguen aun todos ellos a los destinos, aunque casi seguro siempre a la bandeja de SPAM. Con el tiempo, cuando cambie a una política más restrictiva, ninguno de esos correos llegará siquiera a los destinatarios.

En segundo lugar vemos realmente todos los correos que se han enviado clasificados según su origen, y a la derecha un dato interesante… todos ellos pasaron DMARC, pero no significa que todos pasasen simultaneamente SPF y DKIM. Dado que las reglas de mis dominios son “laxas” DMARC puede pasar cuando uno de ellos falla.

Captura2

Por ejemplo, vemos que los que se origina en Godaddy cumplen el 100% SPF, pero no se firman. En cambio con MailChimp pasa exactamente lo contrario, todos son firmados pero SPF no pude verificarse… esto sucede porque MailChimp usa varios dominios como origen, y aunque se pueden añadir las diferentes IPs, el dominio emitido por MailChimp no coincide con el usado en el remitente real, así que SPF falla.

Podemos ver algo similar con los Forwarders:

Captura3

Los Forwarders reenvían los correos, generalmente esto no es malo, lo que pasa es que no todos funcionan igual. Por ejemplo hay Forwarders que preservan la firma y no la alteran, mientras que otros alteran el cuerpo del mensaje de algún modo y rompen la firma.

Y para acabar, por supuesto, tenemos aquellos que quieren usar nuestros dominios como origen de correos fraudulentos:

Captura4

Y no, no son pocos.

 

Desde el punto de vista del administrador del dominio, no requiere nada para habilitarlo en su dominio, sólo crear la entrada TXT correspondiente en su servidor DNS, similar a como se ha realizado anteriormente. Eso sí, si el MTA de destino no es compatible con DMARC simplemente ignorará las directrices configuradas en el registro TXT del servidor de correo, y tampoco generará reportes.

Un ejemplo real de esto.. supongamos q pedro@pedrito.com usa DMARC, y manda un correo a lacasito@gmail.com. Gmail es compatible con SPF, DKIM y DMARC. Pedro firma su correo por DKIM y también usa SPF y DMARC. Cuando el correo llega a Gmail: a) Verifican que SPF es correcto como hemos comentado antes, y lo marca como superado (Pass). b) Verifica la firma y la integridad del correo como hemos dicho anteriormente, como es correcto de nuevo lo marca como superado (Pass). Por último, mira las políticas DMARC que hace Pedro, y lee algo como:

“v=DMARC1; p=reject; rua=mailto:reportes@pedrito.com”

Dado que tanto SPF como DKIM han dado de resultado un superado (Pass), y no hay nada que impida en las políticas DMARC de pedrito que falle DMARC, DMARC se marcará igualmente como superado, y Google enviará un correo a reportes@pedrito.com al final del día con todos los correos que fueron enviados por direcciones de pedrito.com a sus servidores.

Pero que pasaría si DKIM o SPF fallan?? Bueno, aquí depende de como se configuren las políticas. Por defecto, son relajadas, si fallase alguna de las dos por lo general DMARC seguiría siendo superado, aunque como digo esto puede configurarse. Y que pasa si DMARC falla?? Si falla se aplica la política que hay en el registro DNS. En el caos anterior aplica la política “reject”, es decir… si DMARC falla el MTA de destino debe de borrar el correo, rechazarlo. Se podría usar none, y simplemente DMARC no haría “nada”. Esto es muy útil sobre todo al principio de implementar DMARC, a fin de cuenta si de primeras decimos que se rechacen, posiblemente perderíamos muchos correos legítimos por una mala configuración de DKIM/SPF o de alguno de nuestros servicios. Es práctica común usar “none” durante un tiempo de meses, comprobar que funciona todo bien, y pasar poco a poco a rechazarlos.

El formato a usar en el servidor DNS es similar a los anteriores, aunque en este caso de nuevo por normativa se usa el subdominio _demarc. Es decir, que la entrada DNS irá ubicada en _dmarc.midominio.es. Hemos visto arriba como sería, en su versión más simple:

“v=DMARC1; p=reject; rua=mailto:reportes@pedrito.com”

Donde p es la política y rua la dirección de correo para los reportes.

Cualquiera que mire la cabecera de un correo que le ha llegado, pude igualmente ver si su MTA verifica de algún modo estas tecnologías. Por ejemplo si miramos un correo entrante de una cuenta de google.coml, vemos algo así (aunque sería similar en las de GMAIL)

Authentication-Results: mx.google.com;
       dkim=pass header.i=@google.com;
       spf=pass (google.com: domain of ...;
       dmarc=pass (p=REJECT dis=NONE) header.from=google.com

Vemos que Google, en los correos de sus dominios si fuerza una política de Reject. Esto hace que si alguien intenta usar su dominio para falsificar una dirección de correo en su remitente, el MTA de destino si es compatible con DMARC lo eliminará instantáneamente. Vemos igualmente que ese correo ha logrado pasar DKIM, SPF y por tanto DMARC


 

Conclusiones

De verdad aun hay quien cree que no necesita saber nada sobre SPF/DKIM/DMARC?? Está claro que para los usuarios que usen correos ordinarios tipo gmail, hotmail y otros no es tan importante, además ellos no pueden configurar nada, solo tener la esperanza que sus proveedores usen los mejores estándares de seguridad. En este caso Gmail posiblemente es pionero, mientras que Hotmail por ejemplo no los firma y bla bla bla. Pero para el resto de usuarios que usan cuentas personalizadas, o empresariales, o de cualquier otro tipo, es aun más importante usar estas tecnologías. A fin de cuentas, al final, cualquier usuario puede crear una cuenta de gmail o hotmail para enviar o intentar enviar correo falsificado a otra cuenta con el mismo dominio, pero nadie puede crear cuentas de un dominio propio. Además, es evidente que es mucho más… jugoso para los hackers/spammers y otros atacar cuentas personales/profesionales independientes, sobre todo a la hoar de intentar suplantar la identidad de alguien.