Cuando te plagian artículos y aun así niegan la mayor

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Esta no era precisamente la siguiente entrada que tenía pensado publicar, y por desgracia, a diferencia de tantos otros temas que hemos tocado, es de las pocas veces que creo que voy a usar mi propio blog a modo de reivindicación, indignación y también sorpresa. Así que hoy, lo siento, la poca tecnología de la que se va a hablar es debido a que el artículo en cuestión tocaba dichos temas, pero poco más. Con vuestro permiso, como siempre, dejadme que os cuente la historia de estos días atrás… por supuesto desde mi punto de vista y con los datos e información que he tenido, pero cada cual saque sus propias conclusiones, además de creer lo que crea oportuno. 

Además no está mal recordar algunas cosas que creo forman parte de la moral/ética, que a veces se olvida en Internet.

 

Antecedentes

Soy alguien que defiende las libertades, empezando por la libertad de expresión, por supuesto con educación y con un mínimo de cabeza. El principal motivo por el que hace ya muchos años abrí este pequeño espacio, y no es la primera vez que lo digo, fue para tener la libertad de escribir sobre cualquier cosa que quisiese sin preocuparme que cualquier tipo de politiqueo pudiese censurarme de modo alguno. Por aquel entonces frecuentaba mucho un par de foros, pero al final por no ser políticamente correcto siempre terminaba igual. Aquí encontré un lugar mucho mejor, y pese ser un amante de la tecnología, lo bueno de estar en la propia casa de uno es que no hay más normas que las que uno pone, y si quiero hablar del tiempo, de política, de sociedad o de lo que me de la gana, lo he hecho. Pero siempre he intentado mantener unas normas básicas, incluso en casa propia creo que es necesario, evitan el perdernos a nosotros mismos, evitan convertirnos a veces en aquello que decimos detestar o que incluso criticamos. No hablo de una larga lista, es algo muy básico y que en lo personal creo que es esencial:

Respetar siempre tanto al lector como a cualquiera que quiera dejar su comentario. Aquí no hay censuras, los únicos comentarios que he editado a lo largo de los años han sido siempre por razones de SPAM (los cuales no edito, los borro directamente) y aquellos que insultan o faltan el respeto a otros (no he tenido casos de racismo, apologías y otros, como es natural, es de sentido común que serían eliminados). Siempre he dicho que aquí todos somos caballeros, y con educación y buenas formas podemos hablar de todo, aunque a veces no estemos de acuerdo.

Pero hace muchos años que entendí que la buena voluntad no vale para todos, y eso obliga por desgracia a optar por medidas que no siempre gustan, y que básicamente coartan de algún modo libertades que de otro modo se podrían tener. Es de lo que hoy hablamos, de la propiedad intelectual, específicamente en este caso del contenido propio que uno genera. Esa es la razón por la cual en el pie de página de mi blog aparece las condiciones generales en las que se distribuye todo el contenido que yo escribo. No, no tengo una página de políticas o condiciones de uso, eso no va conmigo, sólo dejo claro que el contenido en todo mi blog, obviamente a menos que se especifique otra cosa, está bajo licencia Creative Commons BY-NC-ND. Es decir, en esencia dicha licencia dice que absolutamente todo lo que escribo puede ser usado siempre y cuando:

a) Atribución: Se especifique el origen del artículo así como su autor (yo en este caso). Normalmente ni siquiera me suelen citar por nombre/apodo, con decir que es de otro y enlazar a la fuente original me doy más que satisfecho siempre

b) No uso comercial: Se pude usar siempre y cuando dicho uso no conlleve directa o indirectamente una retribución económica

c) No se permite la creación de obras/trabajos derivados

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