Cómo me "enamoré" de Xiaomi

No hay demasiadas “actitudes” que me den más pena que el fanatismo que existe a día de hoy; prácticamente sobre cualquier cosa. Siempre he creído que se puede ser fan de cualquier cosa, pero hay que tener cuidado de no convertirse en un fanático. Para mi la diferencia radica en que el fanático se deja llevar ya no sólo de un modo desmedido, sino sin atener a razones, motivos, números, explicaciones… Cuantos fanáticos conocemos, adoradores de alguna marca, que año tras año, y como si fuese un sectarismo, se acude a la misma por razones que por lo general son en el mejor de los casos vagas, sin sostenerse (las razones), dejándose llevar por el marketing o […]